20 de abril de 2017

se me han sido mostradas la casi totalidad de las cosas. hay cosas que no he visto, claro: tribus salvajes, amores límpidos, ríos torrenciales en el desierto... pero se asemejan a otras que sí he visto y he apreciado: atardeceres lentos como una caricia, jóvenes deseosos en la parte de atrás, la eterna espera al otro en una estación a medianoche. a veces quiero vivirlo todo como la niña imprudente y rebelde que soy; que el mundo me sea mostrado de nuevo, ésta vez, por una mano amiga que no quiera convencerme de que lo hermoso está corrupto y que es solo a través del sufrimiento como se accede a lo valioso -no confundir con lo útil, acercarlo a lo ínfimo-, a lo esencial.

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