21 de diciembre de 2016

quiero besarte y no estás en mi cama
el after ha estado bien
aunque he actuado como una completa imbécil
rompiendo todos los vasos de la casa de tu amigo
no puedo haber nada más triste que el final de un after
cuando todos volvemos a ser el fracaso que somos
y lo asumimos barriendo el suelo, cabizbajos, a modo de despida
quiero besarte pero hace media hora que te has ido al trabajo
y no llegarás hasta bien entrada la noche
apenas he dormido pero ya es de día
mi cuerpo parece decirme algo que no entiendo
elevando los niveles de ansiedad,
agitándome bruscamente el corazón
para que algo estalle alguna vez
estoy sola
no me gusta estar sola
leo sobre esa artista que tanto le gustaba a bolaño
sophie podolski y contemplo sus dibujos horrorizada por su historia
se suicidó con 21años tras internarse en un psiquiátrico
pienso en si conocería el amor
pienso en si le daría tiempo
pienso en todo su miedo
me gustaría ser tu amiga, sophie
desde donde quiera que estés podemos intentarlo
compraré tu libro y te leeré cada noche
y tú me guiarás por caminos inciertos
serás la mano invisible que me arrastre a lugares desconocidos
la lúcida mano invisible que sepa que en ese lugar desconocido estaré bien
podemos intentarlo aunque es un juego absurdo que ninguna entendemos
qué patética adhesión al fracaso
bailemos un baile lento por todos los desarraigados del mundo
por todos los perdidos, los idiotas, los permanentemente muertos de miedo
dime que el miedo también es un camino hacia un lugar mejor
miénteme, sophie, y hazme creer que sirve para algo
que detrás del sufrimiento, debajo, delante, siempre hay algo mejor,
mucho mejor, que todo es cuestión de espera
una espera dolorosa y terrible
que nos conducirá a un campo inmenso de flores salvajes
que ese es el lugar desde donde intentas hablarme
desde donde me susurras que no hace falta encogerse en la cama
llorar mirando al techo, pensar en todas las veces que saldrá mal
miénteme sophie y empecemos de nuevo las dos
digámonos cosas bonitas acariciándonos la mano
nunca más tan solas como ahora
yo aquí y tú ahí
nunca más
a ti también quiero besarte
y tampoco estás en mi cama



19 de diciembre de 2016

haiku

alivio la tristeza
durmiendo dieciocho horas

de cuando vimos animales salvajes de tom ford

seguía teniendo miedo
pero tenía las manos menos frías
gracias al calor de la tuya posada sobre la mía
en la cuarta fila de un cine pequeño de barrio


los dos pensamos que la protagonista era yo
o que había una posibilidad terriblemente alta de que fuese yo
una niña pija malcriada que, por alguna razón desconocida,
siente una profunda insatisfacción vital
constante y aniquiladora
un miedo irracional al fracaso que, sin embargo,
te conduce irremediablemente a él


salimos del cine en silencio,
vigilando nuestras pisadas
seguramente no había escapatoria
acabábamos de ver nuestro final en pantalla grande

14 de diciembre de 2016

breve tratado sobre el insomnio

y todos duermen
como si nada pasara
y yo mantengo el pulso
a esta noche salvaje
para que el resto descanse
sufro las pesadillas de toda la ciudad
y rezo por mis padres
para que no se mueran nunca
para que no me dejen más sola,
aquí
en esta casa vacía
siempre vacía
como las buhardillas viejas del centro
donde todos mis fantasmas
vigilan mis pasos inciertos
desde donde todos ellos se ríen
amargamente se ríen
estruendosamente se ríen
para que no les olvide
nunca


13 de diciembre de 2016

papá me repitió desde los cinco años
que sería ingeniera, médico o una buena abogada.
lo repetía cada tarde después de recogerme del colegio
y sostener mis pequeñas y sudorosas manos
con las suyas, grandes y fuertes
siempre dispuestas para un golpe certero
en la mesa de su despacho de gran empresario
o en la de cualquier restaurante
en donde la camarera tardara más de diez minutos
en traerle su bacalao al horno
serás ingeniera, médico o una buena abogada
seré ingeniera, médico o una buena abogada
maldigo ahora en la larga y tediosa cola del paro

De lo perdido, de lo irremediablemente perdido, sólo deseo recuperar la disponibilidad cotidiana de mi escritura, líneas capaces de cogerme del pelo y levantarme cuando mi cuerpo ya no quiera aguantar más. 

Roberto Bolaño - Post Scriptum

la luz desplomándose en los rascacielos mediocres 
de esta capital triste
antes de las seis ya es de noche
hoy no trabajas 
y te tumbas en la cama 
y yo también me tumbo en la cama
la misma cama ahora que formamos algo parecido 
a un equipo humano
(invento conceptos para ahuyentar la soledad)
escuchamos a los campesinos 
y miramos vídeos guarros de danesas cachondas
y volvemos a escuchar a los campesinos
y me dices mira qué frase tan tierna
cuando dicen algo que no entiendo como:
i ask her to speak french and then i need her to translate
y te digo ¿qué? y te ríes
y la luz ya no está ahí afuera
ahora veo una luna tímida y diminuta por encima de tu pelo alborotado
¿qué pensará la luna?, me digo, siempre ahí, tan lejana entre tanta oscuridad
y te miro y tú también estás mirando a la luna
¿qué piensas? te digo y te vuelves a reír
y suena como si fuera la primera risa del mundo
Estoy enferma de sentir

No como ni duermo
Tan sólo me siento aquí y dejo que las palabras ardan en mí
Sé que la amas a ella
Y no a mí
No, no creo que la ames
Sé que algunas nubes son muy hermosas
Sé que algunas nubes ruedan alrededor del mundo
Tomo todo lo que puedo para llegar al amor
El mundo está hecho de cosas vivas
Las cosas vivas son negras
Negras porque han olvidado de dónde provienen
Yo no lo he olvidado, pero aun así prefiero no sentir
Las zonas que han ardido en mí
Hay mucho fuego aquí, tengo miedo
Lectores, leéis palabras planas
Pero aquí dentro hay momentos
En los que he gritado de dolor
Mientras las llamas me comían.


'Jakob', Dorothea Lasky



no puedo escribir algo que signifique más lo que siento
que el poema de dorothea lasky, 'jakob´
ahí está todo
enferma de sentir, dice 
las cosas vivas son negras, dice
tengo miedo, dice 
ahí está todo
y, sin embargo, cometo la osadía de intentar
sentarme, con mi gato en el regazo, 
a escribir algo que tenga sentido 
afuera la niebla es densa 
y apenas se disipan los edificios altos
de esta ciudad que detesto
mejor así
escondidos, mutilados
que la infinitud de esta niebla extraña
me oculte a mí también 

24 de noviembre de 2016

mandamiento #1 para mi estabilidad y la de mis terribles poemas

ahora que por fin lo autobiográfico me repudia
¿de qué escribiré?
sí, señores
de mí misma pero en otras voces
menos egoístas,
y espero, más inteligentes

la respiración es nuestro íntimo hilo musical, el que nos acompañará hasta la muerte

«El planeta habitado por extraterrestres se llama Tierra»
Ballard

duermes como el niño que fuiste y como el viejo que serás
no te lo pude avisar entonces
pero espero podértelo recordar algún día lejano: 
duermes igual que cuando tenías venticuatro años 
aunque estés un poco más cansado y seguramente menos triste


23 de noviembre de 2016

padezco de futuro
y me aterro,
noche a noche,
insomne
ante mi inminante fracaso
"Déjame que te dé un consejo: la clave para una gran vida está en inventarse primero a uno mismo y recién después a los demás. Ser director y actor protagónico y guionista de tu propia película. La mayoría de las personas lo hacen al revés. Piensan que primero tienen que comprender el mundo. Y se les va el tiempo en eso. Y se mueren sin haber sido nada más que visitantes a un museo cuando podrían haber optado por ser obras de arte" 

Rodrigo Fresán, Jardines de Kensington 

quise desmayarse allí mismo
llamar la atención a aquellas dos mujeres irresistiblemente hermosas
que hablaban desenfrenadamente sobre sus vidas, sus amores, sus libros 
en uno de esos coloquios donde el público ríe sin saber muy bien por qué 
y las conferenciantes sonríen todo el tiempo, 
aduladas y felices entre tanta exaltación
quise desmayarme allí mismo
que el público y las poetas dejasen de reírse ensimismados
unos con otros, todos con uno
y se girasen ante el estruendo de una silla tan desequilibrada
como su ególatra pareja 
–desmayada sin decencia en mitad de un poema ajeno–
que parasen la función, la farsa excesiva, 
de sus vidas, de sus versos
y gritasen asustados, todos asustados, al unísono
por esa muchacha insignificante que ninguno recordaba haber sido
abogados, médicos, bomberos, ambulancias
que se entregase la ciudad entera si hacía falta
a socorrer la palidez extrema de una piel de una vida
que mañana nadie recordaría haber asistido 

22 de noviembre de 2016

 “Joven ateniense
 Sé fiel a ti mismo y sé fiel al misterio
El resto es perjurio”

Emily Dickinson





de pronto
no éramos ni tan jóvenes ni tan guapos
ni siquiera éramos jóvenes ni guapos
y para colmo no nos queríamos
nos dimos cuenta una noche
en la que intentamos
–en un esfuerzo vano por recordarnos–
besarnos con la torpeza de los que ya no se aman
descompasados nuestros labios
bajo el ritmo infernal del desencuentro
nos miramos, de frente nos miramos
y nos dimos cuenta del engaño
podríamos seguir así
tres, cuatro, diez años
o toda la vida, quién sabe
pensé en tus padres
pensé en mis padres
y te pregunté muy bajito
si habíamos sido los únicos
si habíamos tenido la culpa

21 de noviembre de 2016

No crecerás. 
No crecerás. 
No crecerás. 
No crecerás. 
No crecerás. 
No crecerás. 
No crecerás. 
No crecerás. 
No crecerás. 
No crecerás. 

Muerte. Aquel que muere no es más que alguien que se encuentra un poco más adelante en una procesión de millones que se dirigen hacia el mismo sitio. Aquel a quien perdemos de vista por unos segundos porque nos retrasamos un poco al detenernos a atarnos los lazos de los zapatos y, cuando nos enderezamos, ya no está allí. 

Peter Llewelyn Davies

la historia es injusta y mucho más que eso es cruel
anoche vi a unos niños robándole a su madre el sombrero
esperando su reacción risiblemente enfurecida
y en un ataque sentimentaloide mal entendido
intenté recordar el último día en que mamá jugó conmigo
me descubrí gimoteando torpemente al darme cuenta de improviso
que en nuestra última foto yo ya no parecía una estudiante de primer grado
ni ella una madre todoterreno, incansable, vital
todo su pelo era ahora cano y su piel podía arrugarse tanto
que apenas quedaba un trozo firme, puro, virginal 
¿tanto tiempo pasó que yo ya no soy una niña y ella ya es una vieja?
¿dónde quedó ese tiempo?
¿quién nos lo robó, mamá, quién?
¿acaso tú lo sabes?

18 de noviembre de 2016


Un hombre pasa con un pan al hombro 

Un hombre pasa con un pan al hombro
¿Voy a escribir, después, sobre mi doble?



Otro se sienta, ráscase, extrae un piojo de su axila, mátalo

¿Con qué valor hablar del psicoanálisis?




Otro ha entrado en mi pecho con un palo en la mano

¿Hablar luego de Sócrates al médico?




Un cojo pasa dando el brazo a un niño

¿Voy, después, a leer a André Bretón?




Otro tiembla de frío, tose, escupe sangre

¿Cabrá aludir jamás al Yo profundo?




Otro busca en el fango huesos, cáscaras

¿Cómo escribir, después del infinito?




Un albañil cae de un techo, muere y ya no almuerza

¿Innovar, luego, el tropo, la metáfora?




Un comerciante roba un gramo en el peso a un cliente

¿Hablar, después, de cuarta dimensión?




Un banquero falsea su balance

¿Con qué cara llorar en el teatro?




Un paria duerme con el pie a la espalda

¿Hablar, después, a nadie de Picasso?




Alguien va en un entierro sollozando

¿Cómo luego ingresar a la Academia?




Alguien limpia un fusil en su cocina

¿Con qué valor hablar del más allá?




Alguien pasa contando con sus dedos

¿Cómo hablar del no-yó sin dar un grito?


César Vallejo



qué fácil hablar de buenos y de malos 


estos de aquí, los buenos; aquellos de allá, los malos
hitler, mussolini, el tontorrón de franco 
todo el mundo sabe donde agruparlos
y, sin embargo, nosotros, hijos muertos de un sistema atroz 
nos vanagloriamos,
desde la estrecha cama de un miserable psiquiátrico,
en admitir que ya aprendimos, que ya sabemos
dónde está el mal y cómo atajarlo

11 de noviembre de 2016


El vencedor es el que ha tenido una vida más útil y más bella 

Sócrates
puedo hacerlo mejor,
sin embargo
¿a quién le importa?
mucho ruido ahí fuera
-¿se oye algo?-
intento hacerlo bien pero todas mis decisiones
parecen sacadas de un machista anuncio de limpieza
no necesito validarme a través de los demás
no necesito su aprobación
su interés
su sexo erguido y caliente junto al mío
mucho ruido también aquí, dentro
-¿se siente algo?-
duermo catorce horas al día y
también allí
me descubro tropezando con errores pasados
soledades mal construidas
y una fijeza infantil
por los programas televisivos más infames
-divorcios, suicidios, drogas de diseño, antidepresivos,
jueces y más jueces de un mundo perverso,
incomprensible perverso-
me miento sobre la realidad
porque la realidad también es una mentira gigante
con la que apenas deseo trato ni afectividad
una distancia prudencial para con ella
sin embargo
el psicoanalista no se paga solo
y yo no encuentro un trabajo aceptable
con el que pagar la calefacción este mes
no me llaméis más, por favor, no griteis
¿no veis que estoy tratando de desaparecer un rato?


7 de noviembre de 2016

divagaciones mal encaminadas

"derrotar la estabilidad de cada uno en su yo"




he pensado en todas las personas a las que nunca supe querer. tantas. os quería de otro modo, ni siquiera os miraba, quizás nunca hablamos pero os quería de algún modo extraño y absurdo, del modo en que quieren lo perdedores. no hay resignación en esto, las cosas no nos eligen, a veces nosotros sí las elegimos pero en la mayoría de las veces suceden sin intervenciones externas. hoy andaba y la luna estaba ahí, medio escondida y la ciudad parecía entregarse a tu ausencia. los coches mojados, los paraguas, el silencio que opera trágico tras la lluvia. andaba de noche y pensaba en ti. en ti, que te quise -a menudo mal- y en el resto a los que no he sabido querer. qué necesidad de amor más ridícula. de amar. de que nos amen. de aprender de una vez por todas. de continuar. de hacerlo hacia lugares mejores. de que existan lugares mejores.

cuando hablo de mí nunca estoy segura de quién habla, 

de sobre quién hablo. 

¿soy sólo una instancia lingüística, 

una construcción cultural 

que me delata, 

me juzga

y me interroga 

como si en ese juego macabro 

me hubiera inventado?

desde mi nacimiento hasta los ocho años viví en tres casas diferentes; de la primera recuerdo su amplitud, tres pisos, buhardilla, sala de juegos, bodega para papá, insultos, discusiones, la enfermedad de la abuela, el día que me quedé encerrada en casa y deseé saltar por la ventana y huir bosque a través;

de la segunda recuerdo su pequeñez, apenas dos habitaciones mal iluminadas, grandes cucarachas
en verano, mamá y yo, sólo mamá y yo, recluidas en nuestra pequeña fortaleza de juguete, insana y maltrecha pero fortaleza al fin y al cabo;

en la tercera he vivido toda la vida, tamaño medio, más grande que la anterior y más pequeña que la primera, dos habitaciones y dos baños y una acogedora terraza en el salón con vistas a un patio vecinal en la que cenamos las noches de julio y que debe ser la envidia de nuestros vecinos del segundo que resoplan y murmullan y sacuden sus sucias colillas en nuestra ensalada;

ahora, por fin, he alquilado un pisito en el centro, lo comparto con seres queridos y parece el mayor de los refugios que he tenido, limpio, pequeño, lleno de plantas, aunque algunas noches, también ésta, desee saltar por la ventana y huir ciudad a través

6 de noviembre de 2016

un tiempo nuevo

Wants


Beyond all this, the wish to be alone:
However the sky grows dark with
invitation-cards
However we follow the printed directions of sex
However the family is photographed under the flagstaff 
Beyond all this, the wish to be alone.

Beneath it all, desire of oblivion runs:
Despite the artful tensions of the calendar,
The life insurance, the tabled fertility rites,
The costly aversion of the eyes from death 
Beneath it all, desire of oblivion runs.

Philip Larkin

qué importa la felicidad 
si el viaje es en vano
por qué tanto miedo
a que nada signifique nada
–no intento un nihilismo impostado
intuyo que es mucho más fácil que eso–
sin sexos, sin países, sin mundos contrariados
sin personas exhaustas en su mediocridad
cocinando diariamente para hijos y nietos
desagradecidos, enfadados
si nada significa nada
todo adquiere un matiz nuevo
la simpleza será un valor en alza
y nuestra estancia
en este lugar extraño
opaco y extraño
no será nada más 
que el tiempo efímero
del que nadie se querrá acordar

¿mamá, papá, estáis ahí
podéis oirme?
estoy llorando como el día
en que tardasteis más de tres horas
en hacer la compra en aquel supermerado de las afueras
y me dijisteis que esperara en el coche
que no me moviese
que vendríais en seguida
no tuve miedo
ni siquiera sentí el asco
de saberme parcialmente abandonada
pero si supe,
por primera vez supe
que todo sería así
lento y absurdo
–terriblemente agotador–
como al final ha sido


19 de septiembre de 2016

una autobiografía



es incapaz de ofrecer lo que le exige a los otros
también por eso llora
un amor egoísta
y, por ende, el más cruel de los amores
uno en el que vistas las posibilidades de tu arrogancia
para conferirte una situación más privilegiada que la
de tu amante, llamémosle llegados a este punto contricante,
le debilitas hasta hacerle trizas
y, más aún, te regodeas en su juego torpe,
en su ingenuidad, en su mirada terca y obstinada
en presentarte como el objeto de deseo
que tú también, idiota, alimentaste ser

15 de septiembre de 2016

¡que me paguen por pensar en naderías y os prometo millones!

esta noche tuve frío
y me encogí pensando en todas las vidas que nunca viviré
por nulo interés, falta de tiempo
o la ya conocida falta de dinero que asedia a mis cuentas bancarias
nadadora, recolectora de fresas, directiva de la mayor multinacional, camionera, amazona
un trabajo penoso este de pensar siempre en un condicional poco factible
en la era del más venenoso tardío capitalismo de mierda

11 de septiembre de 2016



de hace un año en ponta delgada
donde también lloré en sábanas ajenas 

querido diario,
necesito ponerlo todo en orden
septiembre ya ha llegado y apenas he notado su presencia
los días siguen siendo calurosos y lentos
en casa me siento en frente del ventilador
y me imagino caminando contra el viento
en alguna ciudad desconocida
me he dado cuenta de que creces,
los años pasan
pero lo arraigado en ti permanece
las mismas ganas de huir
de huir a ningún sitio
no es huir lo que anhelo
pero las mismas ganas
las mismas ganas de los diecisiete
cuando le gritaba a mamá que me iría lejos
que ya vería como me iba a ir para no volver
huelga decir que ni ella ni yo lo vimos
y quién sabe si lo veremos alguna vez
ahora está diego
dormimos juntos
espalda con espalda
o pecho con pecho
y, a veces, en mitad de la noche nos damos la mano
como si estuviéramos atravesando el mismo camino
sin retorno en algún sueño extraño
luego nos despertamos con la luz del alba
y nos miramos asombrados de existir el uno junto al otro
él es bueno y sonríe mucho
yo soy... no sé qué soy pero lloro mucho
y él me abraza
y luego yo me enfado mucho y él bebe
y a veces yo también bebo y nos hacemos daño
un poco por pedirnos perdón
de dónde esta necesidad de pedir perdón tantas veces
no lo sé, quizás ni siquiera esté bien saberlo
cocinamos juntos y ordenamos y fregamos juntos
luego yo me siento sola y le digo que me siento sola
y él lo entiende, claro que lo entiende
pero qué puede hacer uno que es otro que no es uno
frente a la soledad del otro
qué difícil esta complejidad artificiosa de ser humano
por eso quiero ordenarlo un poco todo ahora que ha llegado
este mes de empezar de nuevo
sacar la ropa de las cajas
esconder la maleta
planchar las faldas y las camisas
apuntarme a francés, a italiano, a inglés
estudiar mucha literatura
volver a leer poesía y a ver documentales de la intimidad
y fotos, muchas fotos
comprarme esa cámara antigua
aprender a cocinar algo que no sea pasta ni arroz hervido
decirle a mis padres que les quiero y que suene verdad
abrazarles a ellos y saber poco a poco querer un poco más
septiembre, ay septiembre
todos los días parecen septiembre
para quien desea empezar siempre de cero
los días se acaban pronto
pero vienen otros
siempre vienen otros
y nunca acaban
se van y vienen
como si no supieran muy bien a dónde ir

en mí
el amor es un espejismo
de otra cosa sin nombre
que me impide correr

3 de septiembre de 2016




el futuro es una pesadilla en este cuarto sin ventilación

me quedé quieta
y fruncí el ceño
volvía a estar sola
¿qiuen era ésa que pensaba en la muerte
a medianoche?
cállate, me escuché decir
cállate, le imploré a la otra que habita dentro
sólo cuando las paredes crujen
y las sábanas asfixian

31 de agosto de 2016

empiezas a grabar y dejas de grabar sin motivo alguno. ¿por qué habría de haberlo? fragmentos obtusos de experiencias nimias que a penas permanecerán en el recuerdo, en ningún recuerdo. trayectos en autobús, tardes lluviosas, agostos tristes, camas sin hacer, ollas hirviendo, la memoria lejana de un mar sin pedadillas, el extraño olor de la despensa aquel año. ¿de qué sirve la añoranza si no para el autolapidamiento?, ¿para qué grabar como forma de impulsar la memoria, de que permanezca algo que es sobre todo, y en última instancia, insignificante, nacido para su expulsión al gran vertedero que forman las vísceras que nos conforman? y sin embargo, me pregunto bajito, casi avergonzada, ¿de dónde y por qué esta pulsión, para qué, hasta cuándo, con qué pretexto, hacia qué fin, esta tonta manía mía de refugiarme en lo desconocido o sobradamente conocido, en los paréntesis de vida absurdos en donde bailo y lloro, me muevo y, al fin, me muero?

30 de agosto de 2016

en algún lugar
debía existir un horizonte limpio de toda duda
un mar infinito en su liviandad
suave, lento, inmortal

23 de agosto de 2016

mamá no se cree nada
de esta tristeza tan tonta
que me acompaña
a la hora de cenar
y me mira de reojo
suplicando con esa mirada leve
pero tendenciosa
que diga algo
que enuncie algún tema alegre
de nulo interés
hoy en el autobús una señora...
mientras subía en el ascensor la vecina...
¿hoy hace más fresco que anoche, verdad?
mañana podíamos hacer judías verdes
esperando así su gran premio
la tristeza inevitable de su niña
es una patraña, una trampa más
para conseguir el centro de atención
que siempre ha añorado
ay su niña, su niña, cómo es...
no me olvidéis
soy la que aquí estuvo
gimiendo y llorando en este valle de lágrimas
la que no supo estar nunca del todo
abrumada por su incapacidad para alzarse
soy yo, la misma
no me olvidéis aunque siempre me esté yendo
y nunca os diga nada
¿puede el tiempo esperarme,
quedarse quieto un rato
dejar que me desperece,
que aparque el pánico a estar viva,
erguida frente a un gigante que me abruma?,

¿puede el tiempo pararse, señor,
unos minutos, tan solo minutos,
hasta que entienda que esto es todo
que no hay que tenerle este miedo infame
a lo inevitable
que es así
que ya está
que no hay más?,

¿puede hacerlo, señor?



21 de agosto de 2016

por qué hay que ser tantas cosas
si yo solo ansío sentarme en esta parra
bajo este sol cansado que antecede al fin de las vacaciones
en este lugar lejano, este pueblo mío al que siempre vuelvo
y del que siempre he de irme porque aquí, aquí hija mía,
no se puede ser nada de provecho

1 de agosto de 2016

voy a desnudarme
a tumbarme sobre este suelo
tibio de la cocina
adiós plantas, adiós sillas,
adiós platos mal fregados de anoche
voy a desear que nadie venga
que nadie pueda verme
que nadie se acuerde
de la que aquí se hospeda
volvamos a la playa
allí no importaba el tiempo, ¿recuerdas?
solo me entristecí un poco cuando me manché el pelo de arena
y me puse un poco pesada con la quemadura de la espalda
pero qué feliz me recuerda mi memoria
tumbada a tu lado en esa toalla tan pequeña
dormimos abrazados en la cala del fondo
y nos lanzamos al vacío del mar desde las rocas
qué feliz, amor mío, qué feliz
de una felicidad acuática
que se podía nadar en ella
como un pececillo alegre
que no se acuerda de nada

31 de julio de 2016

no te vayas lejos

no te vayas lejos, amor mío,
no me dejes otra vez,
descalza
torpe
inerme
en esta habitación que tirita tu ausencia
encerrada por propia voluntad
para evitar esfuerzos innecesarios
salir, mirar, sonreír
la gente habla alto en los mercados del centro
y se baña desnuda en lo alto del río y ríen
ríen llenos de júbilo mientras beben vinos baratos
que les anestesia del dolor ajeno-propio-ajeno-propio
todo el dolor del mundo
que es siempre el mismo dolor interminable
que penetra por las humedades del techo
e infecta las paredes de la estancia
no te vayas lejos, amor mío,
no esta tarde, no esta noche
no mañana, no el mañana de mañana
arráncame despacio, como solo tú sabes
los pensamientos lesivos que me infundo
con extremo mimo y precisión
como la gran maestra
en el arte de los sufrimientos vulgares que soy
arrancámelos todos, amor
no me dejes sola
con esta sarta de pensamientos inmundos
que vienen a mí
con una fiereza inaguantable
como si les esperase, desde siempre,
para el combate final

30 de julio de 2016

me aburre enormemente
no dejar de hablar de mí
como si, acaso, no me dejase más torpe e indefensa
esta manía absurda mía
de literaturizarme hasta la extenuación

la venganza más atroz es la de la memoria dejándonos torpes, indefensos, pequeños animalillos llenos de miedo

con ochentaytres años
empezaste a gritar que volviera tu mamá
que te habías perdido entre las habitaciones
de una casa -tu casa- que no conocías
algún día volveremos
las mismas calles, el mismo mar,
el cielo límpido de septiembre
tratando de esconder el final del verano

algún día volveremos
y tú dirás que aquí ya hemos estado
que ese muelle te recuerda al muelle de tu infancia
y ese olor es el mismo olor de los días
en que a tu padre te enseñaba, sin éxito, a pescar
-sujeta la caña con fuerza, campeón-

algún día volveremos
la muerte acechándote en silencio
descomponiendo cruelmente tu memoria
en diminutos fragmentos de vidas vividas y vidas inventadas
dejándote a solas con aquel niño debilucho y enclenque
que alguna vez, ya muy lejana, debiste ser

vengo aquí, en pijama,
a vertir los despojos de una vida maltrecha
anhelando, con una falta terrible de realismo,
que alguien sujete mis hilos y me indique el camino
hacer, hacer, hacer
no hay nada que más me irrite
que esta sociedad ingrata
que sólo espera que hagas

22 de julio de 2016

desde algún otro planeta
nos ven intentando, angustiados,
parecer siempre más lúcidos, más bellos, más perspicaces
y se preguntan, con indiferencia, para qué tanto esfuerzo
si la recompensa es siempre la misma
y, aunque a veces aparente deseable
tampoco ésta contiene nada

20 de julio de 2016

por aquel entonces tú eras bastante decidido
y te gustaba constatar cuán rápido lo habías alcanzado:
estable, desenvuelto, inteligente
te habías convertido en el típico joven convencido
de su dominio frente a las inseguridades adolescentes
de las que no hacía mucho habías salido airoso
y superabas sin apenas dificultad mis toscos intentos de arruinarlo todo
de llorar amargamente en el transporte público
uno en frente del otro
mi dramatismo frente a tu indolencia
tu confianza frente a mi catastrofismo
mediante la estrategia poco estudiada
de acariciarme la rodilla y mirarme fijamente con desdén
como si fuese la desconocida del after de una noche cualquiera
mínimamente atractiva y silenciosa como para poder seguir acompañándote
en la tarde eterna que prosigue a la dolorosa resaca matinal
un joven decidido con nulo interés en la estética del fracaso,
en las poéticas de lo triste, en lo irrisorio e insignificante del mundo
te levantabas temprano, fregabas los platos de la cena de anoche,
limpiabas cantando la encimera, el suelo, las migas escondidas del sofá
y aún te daba tiempo a despertarme despacio
tu aliento sujetando mi aliento
tus dedos intimidando a mi cuerpo dormido
en un baile tenebroso de cosquillas y figuras moviéndose
l e n t a s 
pintando victoriosas toda la pared con su absurdo anacronismo
el desayuno ya en la mesa, la cama hecha, las ventanas abiertas
el airecillo exiguo de las mañanas veraniegas en la capital
entrando torpemente al agujero inmundo de un primero interior
asfixiante (una casa ciertamente fea y mal amueblada)
tú duchado, afeitado, vestido, siempre a punto para que la vida
tirase sus dardos al vencedor, y yo en cambio, ensimismada en el dolor
de un techo mal pintado y con goteras
rezando para que la vida no me eligiese a mi nunca, a mi para nada
que no me viese, que no se enterase de mi existencia y me dejase
en paz, fracasada e insegura pero en paz
como un animal enjaulado que no añora la libertad de nada
porque sabe de su engaño
tú tan decidido y yo tan muerta
que era imposible calibrar por cuánto tiempo y con qué pretexto
el amor, siempre el amor

11 de julio de 2016

también había dejado de escribir
porque me daba miedo
me ansiaba hacerlo mal todo el tiempo
porque así era como lo hacía
mal, mal, mal, todo mal
mamá no entendía nada
recuerdo sus palabras como un mantra
que me acompañaría por los siglos de los siglos
esta niña, ay qué va a ser de esta niña
yo tampoco hubiera podido empatizar
con tantas lágrimas vertidas sobre nada y para nada
ahora percibo su dificultad y mi falta de tacto
para entrever la complejidad del asunto
parir una hija defectuosa,
su rostro envuelto en acuosidades desagradables
en un estado de decrepitud absoluta
como si el universo la hubiera ultrajado y humillado
como si nada deviniese suficiente
como si nada, nunca, bastase para nada
y había dejado de escribir
claro que había dejado de escribir
para qué escribir sobre lo mismo
lo mismo de lo mismo de lo mismo ad infinitum
tantas otras que ya lo escribieron me decía
tantas y tantas y tantas otras
con más talento y precisión
una escritura pulcra y bien cuidada
grandes lectoras con estudios literarios y filosóficos prominentes
mujeres de mundo, vívidas, intocables
cuatro idiomas, tres estancias en el extranjero,
curriculums extensos e intachables
tantas otras... que qué lastimoso era verme a mí
como un reflejo sucio y desgastado
en el testigo silencioso del espejo
escribiendo torpemente
sobre un dolor absurdo y una tristeza de chiquilla ignorante
cuántas risas e insultos de mal gusto debía provocar mis intentos nefastos
de escritura
mejor guardarlo, guardarlo todo en el último cajón,
o quemarlo, sí, mejor quemarlo todo
no intentarlo más, no acercarse al estúpido incendio provocado
por complejos de adolescente retraída,
no acercarse, no intentarlo, no recrease en la eterna fracasada
olvidarlo, dejarlo estar, llorar siempre escondida bajo las sábanas
o bajo la perfecta acústica y seguridad del baño de arriba
donde mamá no tenía acceso ni ganas de espiar

8 de junio de 2016

el cambio que vendrá

intento quedarme quieta,
tranquila,
mirando abstraída las manchas de humedad del techo
sin pensar en todo eso que me recuerda
que llego tarde, que no se, que no puedo, que no lo haré
intento respirar acompasada
inspirar-expirar
y visualizar esos movimientos de aire que vienen y van
que van y vienen como todo lo que aún permanece con vida
es difícil no rendirte a los días apáticos tirada en la cama
como un animal doméstico asfixiado en pleno agosto
no sumergirte en el amargo placer de tachar todos los planes
que dijiste que harías y que nunca hiciste
no acabar desnuda, indefensa, indolente
relatándote otra maldita vez, como si acaso te importase,
la sarta de trastornos psicoafectivos que, alguna vez,
ya muy lejana, te autoindujiste por diversión
percibes la dificultad de permanecer inmóvil
¿qué harán ellos?, te preguntas
ellos, que siempre tienen la respuesta,
que saben lo que hay hacer y cómo hay que hacerlo
y lo hacen y siempre lo hacen porque conocen lo correcto
porque no son como tú y nunca se detienen
(recuerda que el miedo es una enfermedad infecciosa
que, como la tuberculosis sólo afecta a los más débiles)
qué fácil es comenzar de nuevo con los pensamientos
terribles que llevaron a tantos al desequilibrio, la locura,
el estallido final
qué fácil y sin embargo, qué fácil, también, distanciarse
volver a la quietud en la que te quedaste
inspirar-expirar
una y otra vez
inspirar-expirar
cerrar los ojos e imaginar que las pequeñas dosis de aire
que entran involuntariamente en ti
lo hacen para rellenarte de todo eso que nunca has tenido
se van y vuelven, se van y vuelven
recordándote que es esto la única verdad de estar viva
ir y volver, volver e irse
una y otra vez sin descanso
no temiendo nunca lo único que puede protegernos:
el cambio que vendrá
inspirar-expirar

26 de mayo de 2016

ayer

tomaste drogas con tus amigos
en los karaokes del centro
y me llamaste puesto y borracho
mientras sonaba una canción hortera
que me impedía escucharte
te dije que ya hablaríamos mañana
pero tú insististe e insististe
hasta que escuché un golpe seco
y unas risas lejanas, muy lejanas
y yo, al otro lado, en esta cama
preguntando a nadie si había alguien ahí



No quiero dormir y sin embargo es todo cuánto puedo hacer. La tristeza es infinita en su perversidad y suplicante me implora que vuelva, que vuelva siempre al hogar asfixiante del que aún nunca salí. Todo lo intento torpemente como si me hubiera quedado atascada en algún punto y tuviese la certeza de lo irremediable de la condena. No la acepto y sin embargo, no hago nada para librarme de ella. La mediocridad, otra vez, riéndose de mi desequilibrio, se acerca desde atrás y me impide salir corriendo, "no tienes a donde ir, no tienes a donde ir" y yo, temerosa, agacho la cabeza, aceptando la crueldad de la verdad, que, sin embargo, -se mientras ignoro-  siempre es menos verdad de lo que nos decimos. En los trayectos de autobús muchas veces me quedo ensimismada mirando por la ventana a los otros. Coches veloces, viandantes veloces, aviones, bicicletas, edificios, árboles que veo tan solo medio segundo porque ya los hemos dejado atrás. Me asombro de esa velocidad asfixiante del que tiene a donde ir y va y no se pregunta qué pasaría si nos quedásemos quince minutos parados, qué se yo, en cada parada de autobús dibujando a los que suben como señal de bienvenida. Otras veces, en los albores de la madrugada me someto a la torpeza de imaginarme fuera de mí, desvinculada de este flácido cuerpo y de este rechazo continuo que se asemeja a mi pensamiento; me siento enfrente de mí y me hablo desde el lado vencedor, el que ha sabido redimirse y perdonar sus culpas y no seguir injusta y absurdamente vociferando sus faltas y lo terrible, que nunca es tan terrible, de su existencia. ¿Qué mecanismo de aniquilamiento alimento desde la infancia para convencerme de que esta desdicha -que, bien mirado, no deja de ser cómica- acompañará al relato que me escribo sobre los días que vivo?

20 de mayo de 2016

entonces dijiste que lo haríamos
encontraríamos un lugar lejos
en el que dormir tranquilos
y cultivar la huerta por las mañanas
más aún, dijiste,
aprenderemos a vendimiar en septiembre
y a recolectar fresas durante la primavera
la casita será pequeña pero hermosa
y habrá un riachuelo abrazándonos
las noches de invierno en que el viento
se esfuerce en rugir y en despertarnos
yo me sentí segura y por un tiempo
no necesité preguntarte nada más sobre el futuro
podía vernos allí, donde fuese,
ese lugar recóndito que también esperaba nuestra llegada
nos veía en la cocina, horneando galletas,
o en el jardín tendiendo las sábanas blancas
que olerían a lavanda y a romero unos días
y a menta y tomillo los restantes
tú escribirías canciones
y yo las cantaría emulando ser una diva
en las tardes de tedio incesante
papá no llamaría nunca
y tu madre se acercaría una vez al mes
con los postres más dulces de la tierra
a veces, echaríamos de menos las calles y el tumulto
pero entonces nos serviríamos el alcohol más fuerte
en las tazas de la sopa y bailaríamos por toda la casa
sujetándonos por las escaleras
como dos hemingways revestidos de absenta y de vodka
todavía no entiendo cómo pude precisar
los detalles de algo tan irreal
pero
lo soñé y lo soñé y lo soñé
tanto que me lo creí y al despertar
no supe explicarme por qué no estábamos allí
ignorando al mundo y sus defectos
lejos, solos, olvidados
tratando de conseguir de la vida
algo que ahora se rebela harto inexistente

apropiarme trozos de la vida de los demás me distancia de los propios

lo más estimulante que hago durante el día
es recrearme en la voyeur silenciosa que soy
frente a la intimidad de los otros
siempre dulce y lenitiva
como el analgésico diario
que procuro dejar de tomar

día dos: no hay signos de interrogación porque la pregunta deviene en respuesta

un día me prometí a mi misma escribir algo para ti que valiese la pena leer. algo que significase algo que significase algo que significase algo con lo que tú pudieras sentirte orgulloso de mí. no lo conseguí nunca y mira que escribí pero lo acaba borrando asqueada de toda la mediocridad que era capaz de aglutinar sin esfuerzo. toda esa porquería era infumable, realmente infumable, ¿de veras pensaba pasarme los días escribiendo mierdas sin saltar nunca al otro lado, sin proponerme de veras algo más, dejar de escribir y ponerme seriamente a averiguar qué cojones estaba haciendo con toda aquella miseria que era mi vida? escribir, escribir, escribir tiene el mismo sentido que cagar, cagar, cagar salvo que una de ellas puedes dejar de hacerla y no le pasará nada a tu organismo. ¿si lo que escribía era mierda por qué me costaba tanto dejarlo?, ¿por qué no intentaba pasar el rato ordenando el armario o fregando los platos de la cena que acumulaba día tras día hasta formar pilas de tamaños kilométricos que acaban rodando por el suelo? sentirse solo, desesperado, desesperanzado, asqueado y todos los adjetivos que describan cómo es sentirse un día en el mundo sin nada que desear hacer de veras no debía ser excusa o razón para hacerle tanto daño a la literatura, a la que sí servía para algo, a la creada por seres que producían cosas maravillosas con los que tú te hubieras sentido orgulloso de tomar un café, de follar, de querer. quería esto decir que yo estaba tratando de emularles, a ellos, a los ganadores, a los que habían hecho algo que dignificaba el tiempo malgastado encerrado en una habitación sin emocionarse bailando a fuera al son de trompetas imaginarias en una cálida tarde primaveral, para sentir que entonces sí, alguien podía sentirse satisfecho de haberme encontrado; quería esto decir, entonces, que yo no era más que un instrumento, un instrumento bastante inútil de hecho, para poderos convencer, a vosotros, a ti de que merecía la pena vuestra amable atención, de que merecía la pena el café, el polvo, vuestra vida, tu vida, porque podría ser capaz de escribir algo con lo que realmente te sintieses orgulloso de mí, quería esto decir, en fin que...
y está el tiempo y está el dinero y está el equilibrio y estoy yo
pero yo muy al fondo
muy muy al fondo
tan al fondo
que podemos asegurar
que no existo en esa conjunción
y tú me quieres
y quién sabe si no habrá nunca nadie
que me quiera como tú
pero no puedes hacer
que ahora mismo mi cara no esté pegajosa
porque he derramado un asqueroso llanto
sobre mi piel mal maquillada
y todo se ha quedado ahí
en una amalgama insana
de sustancias de mierda
maquillaje y lágrimas
qué ejemplo de mierda soy
para la liberación femenina
en la que se recrean tus amigas

18 de mayo de 2016

se acabará esta historia y se acabará el mundo
y entre tanto seguiremos obcecados en intentarlo
una y mil veces
en otros cuerpos, en otras cicatrices
argumentos semejantes y clímax antes de tiempo
el final acecha hay que darse prisa -dirás-
en olvidar que lo patológico del deseo es desear lo...
ignorémoslo -diré- ahora que todavía sabemos cómo

papá y mamá querían algo mejor
y gritaban después de cenar
alzando de tal modo su voz
que acallaban el vocerío insoportable de personajes televisivos
que bien podrían haberles llamado para una actuación
yo lloraba entre las sábanas
envenenada de odio y autocompasión
sin agallas para salir al salón
a decirles que no, que no y que no
y romper de una vez por todas la puta televisión
y su asquerosa animadversión a todo lo jodidamente débil como yo

aún hoy, todavía, siempre
como si a pesar de los años
siguiese ignorando el deseo
que me mantiene cansada
en una búsqueda redundante
de algo que de existir
no puede ser más que esta nada acuciante

día uno

debo ser sincera, queridos lectores inexistentes y señalar lo estúpido que resulta haberme levantado temprano para, posteriormente, dormirme alrededor de cuatro horas y levantarme ahora, al mediodía, con la casa revuelta, el pelo sucio, el aliento asqueroso. ¿cómo lo hacen ustedes, lectores imaginarios, lectores míos inventados neciamente por mí para convocaros a mi alrededor en torno al orgullo y la egolatría que aún hoy me caracterizan?, ¿cómo lo hacen?, ¿no tienen sueño?, ¿no tienen ganas de dejarse, de abandonarse, de someterse a la inconsciencia de los días, a la falta de escrúpulos y de empatía que por todas partes y en todos los lugares nos rodea?, ¿no se ven obligados a utilizar la apatía como un arma inofensiva con la que hacer frente a la tiranía asfixiante de existir sin haberles dejado determinar las condiciones para ello?, ¿cómo lo hacen?, ¿cómo lo hacen?, ¿cómo lo hacen? háganmelo saber lo más rápido posible, ya sea en forma de carta mal escrita debido a la preocupación por mi cada vez más grave estado mental o de embestida violenta a plena calle con la posterior bofetada merecida a alguno de ustedes, pero siempre débil y poco resolutoria debido a la escasez de fuerzas con las que he tenido a bien iniciarme en el tortuoso camino de permanecer en este mundo... espero de corazón sus cartas y sus embestidas con el fin de deshacerme, aunque de forma lenta, de este dolor miserable que me postra en la cama y no me permite más que pensar en él cual amante obsesivo que coarta mi libertad, a fin de cuentas, mi última y más preciada escapatoria, así pues les espero, imaginarios seres amados, no tengan miedo en acercarse a mí y reírse de mi melodrámatica desgracia existencial, tan pueril y patética como la de todos nosotros

día uno

me he levantado temprano porque en esta casa es insoportable estar: una madre histriónica, un gato tirano, unas vistas al infierno. ahora estoy despierta intentando pensar cualquier cosa que no sean las ganas terribles de irme de aquí porque entonces derivaríamos en la carencia de lugares a los que ir y eso me sumiría en un círculo devastador de ganas de lanzarme al vacío sin protector que iniciaría una serie de desgracias dantescas y de encuentros abominables de familiares asquerosamente falsos rodeando mi cuerpo sin vida en alguna funeraria hortera del extrarradio. así que aquí estoy levantada y furiosa tratando de adivinar cuál será el devenir de mi día e intentando (débilmente) engañar a mi trágico destino no recalcándome inútilmente lo desesperanzadora que ha devenido mi existencia desde el principio de los tiempos. envíenme suerte, queridos lectores imaginarios y altamente probable inexistentes lectores, envíenme suerte para poder trazar un plan y seguir, para tener el ánimo calmo y la mirada inocente con la que descubrir las turbias situaciones que componen este valle de lágrimas sin ansiar alistarme en el grupo terrorista suicida más cercano a mi localidad.

12 de mayo de 2016

internet, you don´t disappoint

ocho horas frenéticas buscándome por todos los rincones de internet
leyendo, cantando, grabándome para ti poniéndome el pijama
al final he acabado masturbándome con una pareja amateour de brooklyn
ella tenía cientos de lunares en la teta izquiera y él parecía el típico imbecil
más preocupado porque su polla saliera bien en cámara
que por la chica preciosa a la que, de vez en cuando, intentaba besar sin ninguna gana
a los dos minutos ya estaba bastante aburrida
y me he puesto a bailar el nuevo disco de eskimeaux
escucha i admit i´m scared, te he escrito pero tú ya no estabas conectado
así que te he hecho un vídeo cantándotela para que cuando despiertes
te rías un rato de mí o me envíes otro vídeo haciendo lo mismo
qué divertido es todo esto, pienso,
no dejarme pensar lo sola que estoy en esta habitación
en esta ciudad en este universo de mierda
ocho horas y joder, podría no dejarlo nunca

10 de mayo de 2016

nunca gané ningún premio
que me mereciese tanto como tus insultos
siempre a deshora pero siempre tan meritorios
por insolente, huraña, retraída
estúpida niña malcriada sueltas con desgana
de madrugada copiosamente borracho de alcoholes malos
y de actitudes repulsivas que utilizo
para batallar contra mi historia frente a ti
y siempre contra ti frente a mi historia
como si ambos pertenecieseis a la misma identidad semántica
de significado infecto
tú eres inocente de mis pensamientos
y sin embargo, a veces, te desprecio como si tú, pobre niño cándido
los entretejieras para mi en la noche fría de mis sueños perversos
perdóname ahora que no nos oye nadie
ni siquiera ellos