3 de diciembre de 2015

inmóvil frente al fracaso
me mantengo alerta
¿qué será de mi si la muerte es el final?

12 de noviembre de 2015

el disco que jamás compondré
tendrá por título fracaso
el single se llamará fracaso
todas las canciones se llamarán fracaso
tendrán un éxito desmedido
entre el público más aburrido
el éxito del fracaso

10 de noviembre de 2015

soy
la eterna aspirante
a la nada
más absoluta
el reflejo crudo
de la insatisfacción más necia
una imbécil más
que no soporta
el temor que irradian las cosas
por donde pasa

no imagino nada más triste
que verme
aquí otra vez
sola como la última vez
como si no hubiese pasado el tiempo
pero con la carga de todos los años perdidos
como así se que será

8 de noviembre de 2015

escribo poesía, no creo absolutamente nada en la poesía

os gusto porque no estoy nunca
porque me quedo callada
porque no espero
porque no muerdo
porque soy sumisa, débil, inocua
os gusto porque estoy muerta
porque apenas veis en mi
algo útil, necesario, vital
os gusto porque permanezco lejos,
sola
inofensiva
olvidada
os gusto porque no soy
no estoy
no tengo
porque carezco de sueños
de ganas de tiempo
¿quién es ésta que escribe?
insensible
insensata
extrema en su nadedad
quién es ésta que escribe, me digo
a la realidad hay que escribirla entrecomillada
dijo nabokov
el yo no debería escribirse nunca
o al menos escribirlo siempre
temblando
sin entender muy bien
si existe en alguna parte
si alguna vez ha sido o será
no encuentro nada que pueda hacer
para dejarme
tercamente
olvidada
y renacer al fin
(¿eso existe?)
renacer
como khepri,
bennu,
jesucristo...
dejadme a mi también
reencontrarme
con algo que no sea
más yo
que yo misma

28 de octubre de 2015

hacer que nada signifique pronto
que muerte signifique hacia
que lejos signifique nunca
que el fin sea una conspiración
el frío es terco en esta ciudad absurda
jugamos al tedio y nadie pierde nada
nunca nada

tengo miedo

todavía no se a qué, digo
el miedo a la muerte, dices
esconde un miedo aún mayor
-me alejo, te miro aún más cerca-
tienes el pómulo izquierdo
más sonrojado que de costumbre
reaprendo su textura ambigua
lo toco lento como si no quisiera romperlo
me gusta hacerlo aunque tú detestes sentirte aún un niño
miedo, sostienes
el miedo a no haber sabido
a no haber podido
a condenarte a lo esperado
cállate, pienso, no sigas conspirando
a lo fácilmente previsible
lo correcto
lo incorrecto
son sólo divisiones absurdas
de lo conocido
-cállate de una maldita vez-
te beso lento el lóbulo caliente
el cuello
la boca
las manos que te arden como acero fundido
quiero que la muerte me tema, no digo
correr como si el juego no hubiese empezado
como si no estuviese cansada aún
voy a quedarme quieta
lejos del alivio bajo este árbol
esperando el rayo
que me parta las piernas
el cuello el abdomen el corazón
en dos

26 de octubre de 2015

el invento vital


he inventado un lugar
en donde puedo protegerme
del hastío insano de esta vivo

he inventado un lugar
en donde puedo tropezarme
caerme, lastimarme 
-no, no siento nada-

he inventado un lugar 
en donde puedo permanecer 
sola, lejos, olvidada
- no tengo miedo al final- 

he inventado un lugar
un lugar lenitivo
- fuera, al otro lado, más allá-
y a veces, sueño, 
que tú, también, inventas el mismo

y nos sobrevivimos 
quiero escribir
deseo escribir
sin ojos sin manos
sin las pesadas necesidades de un cuerpo
que se cae a cachos
quiero escribir
deseo escribir
y sostengo poemas absurdos
en la madrugada
bailo y lloro con ellos
como una eterna aspirante a conseguir
la nada más preciada
me miras lento
sonríes desde otra parte
que apenas llego a adivinar
los poemas se olvidan
siempre se olvidan
porque no significan nada
nos queremos
con eso es suficiente dices, ¿no?

25 de octubre de 2015

ahora está solo
le imagino llegando a casa
paseando por la calle mojada
sorteando las hojas de este otoño infinito
¿se arrepentirá de todo o 
pensará que es así como todo acaba?
tiene miedo
sólo hay que mirarle de cerca
no corromper los silencios casi sólidos
no dejarse intimidar por su intento nefasto
de falsa seguridad
está solo
se sabe solo
y se pregunta por qué
todos nos preguntamos por qué
cuando el final acecha

22 de septiembre de 2015

¿estoy hablando conmigo misma o estás tú detrás de todo esto?

no he entendido nada
estoy aquí
como podría estar en otra parte
no he entendido nada
mírame
no he entendido nada
joder pero mírame
se ve de lejos
que no he entendido nada
¿qué hago aquí?
¿por qué no estoy dónde están todos?
mírame, ostia
soy un ser despreciable
¿a qué juego?
¿a qué maldito juego creo que estoy jugando?
estoy hablando de mí
estoy hablando de mí
estoy hablando de mí
solipsista de mierda,
¿por qué no miro a mi alrededor?
¿por qué no me atrevo a buscar algo
que no forme parte de mí?
¿qué temo?
¿por qué me hermano con la autodestrucción
como si eso significase algo más que patetismo
y necedad?
¿qué temo?
¿qué maldita mierda temo para vivir
como si viviera en un campo de concentración judío?
déjame decirte algo
lo diré despacito para no caerme dentro
pero
algo tiene que haber en todo esto
algo que persigo sin saberlo
algo debajo del asco y el dolor
algo que en el fondo no puede ser tan malo, ¿no?
¿me quedo esperando o me lanzo de lleno?
no hablo de amor, joder
jamás hablo de lo desconocido

15 de septiembre de 2015

soy un organismo vivo en el dolor

dejo de escribir
dejo de saber para qué
por cuánto tiempo
hacia dónde
con qué sentido
dejo de escribir
me dejo arrastrar hacia el lodo
soy en el barro
soy en el barro
soy en el barro
mírame, allí, enfundada en veneno
soy soy soy
sola entre las zarzas que me lastiman
soy soy soy
me mantengo viva
magullada por el bosque
atrapada en su inconsciencia
renazco entre las ortigas
en la suciedad torpe de lo que se deja doler
todavía pienso que la cura será mi enfermedad letal

11 de septiembre de 2015

lo que hay de mi en todo esto son las partes que deshecho
la mierda vertida sobre mi misma
(¿estoy procurando que me repudien sin darme cuenta?)
lo que hay de mi en todo esto
es el vómito súbito
el asco
el horror
de todo lo que significa estar viva
para alguien que no sabe nadar
si no es entre sus propios excrementos

6 de septiembre de 2015

waiting for nothing
waiting for nothing
waiting for nothing
waiting for nothing

Sparklehorse

todo ajeno
nada duele
¿ahora qué?

1 de septiembre de 2015

i got no reason to believe in anything

ahora que ya no me importa la poesía
ahora que ya no me importa nada
porque todo se ha dicho antes que yo
todo se ha dicho de mil maneras
bonitas tristes crudas
el dolor otra vez
volver al dolor para contarnos
¿alguien lo va a cantar mejor que el
so long you pretty thing de spiritualized?
mejor lo bailo
mejor me quedo bailando por todos estos años
para resucitar de una vez
mejor me muevo por todos los tejados del país
como un fantasma medio herido
sin miedo a su sombra
la noche es eterna
porque aún estoy viva
y todo es eterno cuando no entiendes
de qué va la muerte, maldita muerte
a veces tan inhumana y otras tan hermosa
no quiero descubrir el misterio, no aún
vente a casa
he estado toda la vida buscando algo
vente a casa
y tal vez podamos bailar en la terraza
y hablar con la luna que a veces es un incendio
como esta noche, como esta maldita noche
no quiero que se acabe nunca
pero todo se acaba
porque ese es el misterio de las cosas, ¿no?
la verdad de las cosas me incomoda,
dije una vez
y joder
la verdad de las cosas me hace daño
me hiere
me sangran las rodillas cuando te vas
"help me lord, help me father
cos i wasted all my time"
no quiero que el fin
signifique que todo ha terminado
no quiero darle la razón a nadie
quiero sentir que
detrás
de
esto
que
vivo
sin
ganas
se encuentra la respuesta
un campo de girasoles
tus manos en mi espalda
un coche esperando en las puertas del cielo
¿se puede intentar, no?
¿creen en algo se puede intentar, no?

26 de agosto de 2015

las noches eternas no acabarán jamás


Desconozco el peso 
de una buena educación.
Es decir
lo supe hace tiempo
usaba mis tardes

en clases de idiomas
luchaba contra mi ignorancia
emprendía una guerra
contra mi desidia
una voz me decía
que leyera más
una voz me decía
que buceara
en lo más profundo
de cada texto
que ejercitara el cerebro
desde la disciplina.
Mis nalgas apoyadas en la silla
la dosis justa
de café en una taza
unas vueltas al parque
para no olvidar mi cuerpo.
Luego viró el signo de las cuestiones
dejé de comprender
mi cerebro —una isla—
dejó de captar los enunciados
se acabaron las citas
mi boca se volvió un páramo
y ahora solo puedo mirar las rocas
me maravillo ante tantas texturas
soy
un cuerpo más
atónito.

Mercedes Álvarez
*
estoy confundida
miro al techo 
y dibujo círculos hipnóticos
de apatía
mi cuerpo inmóvil
intenta no despertar 
al cuerpo inmóvil 
que me mantiene 
aquí, todavía aquí
a pesar del insomnio
resistiendo sin saberlo
a la noche
a todas las noches 
uno dormido 
uno despierto
cuerpos al fin y al cabo
que no se acaban de reconocer
pero
que luchan, insensatos, 
por encontrarse a través de las fases
del sueño
del dolor
de las estaciones sagradas
que siempre son las mismas
año tras año

*

un cuerpo ajeno respira despacio 
bajo las mismas sábanas 
en las que yo intento masturbarme sin éxito
el tiempo crece lento en esta habitación sudada y rendida

(sudada
y
rendida
así me veo)

la noche se expande fingiendo crecer en sí misma;
la actuación es pésima e incluso mi vagina se aburre 
de tanta sobreexcitación malograda.
el cuerpo que duerme a mi lado no está soñando conmigo. 
susurra, inconsciente, 
nombres extraños de desconocidas 
que debió conocer antes que a mi. 
oh, chicas con nombres exóticos, 
¿por qué no os vais de una maldita vez
y me dejáis correrme tranquila? 
al menos por esta vez, 
dejad hacedme creer que existo, 
única y grande, 
convencida y orgullosa, 
como lo está esta eterna noche de verano

2 de agosto de 2015

no te das cuenta, ¿verdad?
sólo sabes amar
a quién te rompe el corazón

21 de julio de 2015

cómo sostener
esta angustia incipiente
que me crece lenta
en mi vientre
como un embrión malogrado

17 de julio de 2015

como las nubes sin forma

no me acuerdo de la última vez que lloré por algo que no me hiciese sentir una niñita estúpida, pequeña y estúpida como sólo se pueden sentir las mujeres indefensas frente a lo perdido. no sé quien tiene la culpa de todo esto pero el hombre mayor de la terapia siempre decía que la culpa no está en el papá férreo y vanidoso que te alimentó de miedo, no está en la cocina pobre de una casa con humedad, ni en los niños burlones de tu última clase en el colegio. no está en ti, decía el hombre que hablaba incansablemente. no está en mí, decía yo, ni se esconde dentro de mi cuerpo como una piedra torpe que nunca consigo eliminar de mi organismo.

la culpa no existe decía, es un fantasma, una ilusión inventada, un dolor de cabeza horrible que fabricamos para no sentirnos demasiado solos frente a nosotros mismos.

la culpa no existe le repetí yo y tú también lo dijiste anoche, no con estas palabras, pero algo así dijiste para hacerme abrir los ojos, entrearbirlos un poco y, que me conviertiera, despacio, en una mujer adulta con una lista cerrada de cosas por las que llorar. me alegré un poco de saber que he reconvertido al hombre barrigudo de la terapia en un chico tierno, suave y tierno, que me habla bajito para no asustarme antes de tiempo. háblame bajito siempre, chico tierno, te digo ahora, en el sueño inequívoco de las cosas que callan. háblame bajito y despiértame sin ganas, con pereza, remoloneando para que el tiempo se reconstruya y se forme y nazca y se reproduzca en tu cama, en nuestra cama de los domingos. sólo se puede llorar de muerte y de tristeza, dijiste, y de risa, te digo, y de risa tonta,

serena,
tonta
y
apaisada

como las nubes sin forma
que vimos desde la ventana

15 de julio de 2015

para ti, 
para ti que nunca lo leerás 


me quieres para ti
atrapada y tierna
sólo para ti
desnuda, infeliz, inmortal
has aprendido a juzgarme sin mirarme
como sólo hacen los dioses
a vestirme sin tocarme
como sólo hacen los curas
sabes tanto de mí
que aunque me aleje
la huida será tuya
siempre tuya





21 de junio de 2015

el motor más importante de la vida es la tristeza

no estoy sintiendo en absoluto
no estoy sintiendo nada de lo que quería sentir
nada de lo que te dije que quería sentir
nada de lo que fingí sentir
te dije todas esas cosas
para que te quedaras
para que no te fueras como todos
para que me abrazaras
para que me estrujaras
mi cuerpo contra tu cuerpo
por debajo de las sábanas
te dije todas esas cosas
porque a veces no distingo la realidad
y me nace la vida en las palabras
sólo en las que me atrevo a decir
y por eso las digo
un poco para acercarme a las cosas
que ansío sentir

20 de junio de 2015


"Recuerdo mi niñez

cuando yo era una anciana
Las flores morían en mis manos
porque la danza salvaje de la alegría
les destruía el corazón.
Recuerdo las negras mañanas de sol
cuando era niña
es decir ayer
es decir hace siglos"

Alejanda Pizarnik



para leer a alejandra
hay que ser tan valiente
y estar tan viva
que el pinchazo de un alfiler
consiga lastimarte

para leer a alejandra
hay que tener valor
furia, rabia
hay que abalanzarse
torpemente
sobre las escaleras
inundadas de escombros

para leer a alejandra
hay que dejarse ir
hay que arrastrarse por el lodo
sumergirse en un pantano seco
y nadar como nadaría una sirena
en un cuadro de chagall

hay algo en la verdad de las cosas que me incomoda

de repente ardo en deseos de besarte
de besarte lento
con cuidado de no lastimar
todas tus partes rotas
tus partes sangrantes
todas las heridas que te hiciste
(que nos hicimos)
en tu otra historia
(en nuestra otra historia)
esa otra vida que tenemos todos
antes de conocer a la próxima chica
(siempre la próxima chica)

ardo en deseos de besarte
de besarte en un único beso largo y certero
un beso que dure todos los años
que hemos estado sin conocernos
un beso húmedo
siempre húmedo
como la sal verdadera
como todo lo que es verdadero
y crece y crece a la orilla del río
mojado y vivo
tierno y fuerte
alejado de lo inerte

b e s a r t e

como si todo fuera un sueño y besando
tus arañazos, tus penas, tus labios secos
pudiésemos abrir un espacio
-un bosque, un cohete, nuestras pupilas-
donde inventarnos sin miedo
una autobiografía menos desdichada
algo cómica y alarmantemente jóven
un diario ficticio del que no arrepentirnos
cada noche antes de dormir
un cuento salvaje sin ansiolíticos
sin antidepresivos sin drogas de diseño
que te recuerdan a los caramelos de tu infancia
y que tomas un poco
por acercarte a lo que nunca fuiste
niño

te mandaría una foto de cómo estoy llorando ahora
qué ridícula estoy
¿por qué lloras?, preguntarías
lloro porque me siento indefensa,
vulnerable e indefensa
como si acabase de nacer
y aún no supiera descifrar el peligro
y sin embargo lo sintiera tan cerca,
como si lo llevara dentro

puedo ver tus ojos a través de la pantalla
me los imagino y los veo mirándome
fijamente mirándome
como si fuésemos a desaparecer pronto
y nuestros recuerdos nos rescataran
de nosotros mismos
(-máname una canción triste-,
esto debe ser un susurro)
tus palabras están ahí, tristes y claras
escritas todas para mí,
cada una de ellas escritas para mí
con silencios cinematográficos
como si a través de ellos
hubiese tiempo para un abrazo certero
o mejor,
para un beso largo
tan largo tan largo
como lo que espero que sea la vida

18 de junio de 2015

estás equivocado mi amor
mírame
mírame por favor
deja que te vea por última vez
no, no te vayas
deja que te diga una última cosa
tan sólo una última cosa
ni siquiera quiero que me creas
de veras mi amor
¿por qué? para mi eres mi amor
no me dejes sin mis palabras
son lo único que me pertenecen
sólo déjame hablar
quédate aquí un rato más 
sólo un rato más por favor
déjame decirte
cuánto te voy a querer siempre
siempre siempre
como si mi existencia no fuese sino contigo
como si mis recuerdos no fuesen sino tus manos
tus manos en mi cuello
en mi boca
en mi culo
tus manos sosteniendo mis recuerdos
mi identidad
mi necesidad de ser contigo
no, no me malinterpretes
esta vez no estoy usando ningún juego sucio
quiero alejarme del victimismo
y no, no quiero tu compasión
no quiero que me perdones
no quiero que sientas lástima por mi
nunca más
tan sólo quiero 
que no nos olvidemos
no al menos demasiado pronto
no tan rápido que me haga sentir desdichada
olvida esto último
tienes razón
soy realmente estúpida
está bien
pero no des un portazo
eso si que no podría soportarlo

16 de junio de 2015

me miro adentro
allí donde yo ya no pertenezco
-sin nombre, sin padre, sin hogar-
me miro adentro
y sólo veo el deseo enfermo
-casi agonizante-
envuelto en vísceras y entrañas
viscosas e inertes
flácidas y sórdidas
que lo maltratan
alegremente
impúdicamente
con venganza
furia
rencor
me quedo absorta
ante el espectáculo grotesco
de mi propia violación
-sálvame- reza el deseo
mi deseo, mi cuna, mi tumba
mi ojos tiemblan,
mis manos enloquecen,
mi cuerpo un animal maldito lleno de odio,
ennegrecido, sucio, repulsivo
-sálvame- reza
me quedo muda como la niña imbécil que soy
no se frenar la rabia contra la que actúan
todos los primates del mundo
no se frenarla
y me uno a ellos
me uno a ellos en un ejercicio desesperado
de permanencia
golpeo, golpeo fuerte
desenmascaro mi propia violencia
soy un ser irracional
estúpido
insensible
soy un ser injusto
despreciable
impasible
no me importo
no me he importado nunca
sigo golpeando
no voy a parar de golpearme
hasta que todos estéis conformes
con lo que he hecho conmigo
hasta que el deseo calle,
ahogado en su propio llanto
hasta que aquí dentro
debajo de mi misma
no haya más yo
que lo que quisisteis que hubiera
la cruel respiración del animal mutilado
el arma de destrucción masiva
más potente del mundo



-¿de veras quiero sobrevivir aunque eso implique mi muerte?-


11 de junio de 2015

las novelas malas se parecen demasiado a la vida

¿nos acordaremos de esta noche
cuando ya no estemos aquí,
esperándolo todo,
sintiéndolo todo,
ansiosos de vida,
de furia,
de pecado,
de eternidad?,
¿nos acordaremos de esta noche,
chico lindo,
cuando ya no quede nada de nosotros,
cuando estemos lejos de esta habitación sudada,
lejos de este tacto de piel joven,
tersa y ahora también amoratada?,
¿nos acordaremos de esta mentira hermosa,
chico tierno,
de este engaño dulce
que creamos para hacernos sentir libres,
infinitamente libres,
asquerosamente libres,
estúpidamente libres?
dime,
¿nos acordaremos acaso
de esto que tal vez existió
cuando estemos hipotecados hasta el cuello
por un alquiler de mierda,
en un trabajo de mierda,
con jaqueca, insomnio, ansiedad
y una familia de mierda?,
¿te acordarás de mi, chico bueno?,
sólo dime eso,
¿te acordarás de que una vez
una chica torpe y asustada
se escondió en tus ojos,
se escondió en tus ojos como quien se esconde en la vida,
como quien huye a tientas de una muerte
siempre cruel y despiadada
hostigada en perseguirla?
algún día, tal vez algún día,
dentro de diez o veinte años,
en el supermercado o en la parte de atrás del autobús,
nos acordaremos de nosotros como quien se acuerda
del pasaje inerte de alguna novela mala
de una de esas que leíamos en la adolescencia
lacrimógena y terrible
donde todo
siempre todo
acaba mal
gracias a aquel dolor
he conocido este placer
y no me malinterpretes
pero así estoy mejor
sucia, roñosa, carcomida
como el animal hambriento que soy
siempre necesitada de, esperando a, fingiendo que
siempre a tientas como si conociera el terreno
y no estuviese tan perdida como quien sabe a donde va

9 de junio de 2015

estoy tratando de que alguien me abrace lento

en algún punto esta quietud va a explotar
puedo oír cómo ruge el perro rabioso
está hambriento
oigo como chirrían sus dientes
con la furia de un huracán lejano
allá lejos, detrás de este silencio
las sirenas anuncian la muerte que vendrá

apenas puedo escucharlas

siento en mis manos el futuro de mi vida
tengo miedo de tropezar y caerme
miedo de descomponer el futuro
mi futuro
en diminutas piezas inservibles
que nadie querría

entre lo que soy y lo que deseo está siempre el dolor

papá me mira desde el corazón de todos los desconocidos
que algún día han de cruzarse en mi camino
me miran y apenas ven nada en mí
se quedan con la mirada perdida
en alguna región de sí mismos

¿hay callejones sin salida donde se puede sobrevivir?

mamá me mira desconcertada
-esta no es la hija que eduqué-
a veces siento que quisiera llorar en mi hombro
quisiera quebrarse por fin y gritarme con furia
-¿dónde está la hija que me robaste?-

ya estaba todo roto cuando llegué mamá

tengo en mis manos el futuro de mi vida
aquí lo tengo aunque nadie lo pueda ver
y pesa tanto como si dentro de él
como si dentro de él
llevara el de todos los jóvenes que murieron antes que yo
el de todos los que nunca supimos vivir

no quiero asfixiarme antes de que empiece este juego macabro
no quiero acabar mucho antes de empezar

18 de mayo de 2015

¿estás ahí?, ¿puedes oírme?

luego pensé en tu cuerpo 
como se piensa en el asesinato...

con mis palabras he sido infiel a mi alma
Anne Sexton

el sueño me arrancaba la piel
me lamía las costillas
se comía la infección 
que iba a contagiar a mis ojos
mis manos el trozo de muslo
que también bebe mi sangre
que conoce el lugar
donde dejé quemarme sin miedo
s i n m i e d o 
el miedo es una continua regresión
a nuestra primera muerte  
dónde nos dejamos vencer 
para descansar ciegos
de esta luz invasiva
el sueño me tapó la herida
me dejó a osuras
acunada, casi inerte, en la desidia
desde dentro sólo sentía la pérdida
deambulaba, inocua, sobre mis huesos
tocaba sus tejidos livianos
les besaba como si nunca hubieran nacido
y estuvieran esperando a formarse 
en algún lugar remoto
ajenos a mí misma 
fui un cuerpo inerte esperando su rendición 
fui un cuerpo inerte engendrando la muerte que vendría
la que yo misma alimentaría en mi vientre
un cuerpo inerte acudiendo al desangramiento de mi vagina
como quien acude al funeral de su único hijo
rindiéndole un homenaje entre piedras milenarias 
y tumbas que mecen los cuerpos de los que nunca existieron
todavía puedo esperar 
la espera es mi condena
y la acepto como los muertos se aceptan a sí mismos
estoy lejos de mí misma 
el juego ha empezado
estoy dispuesta 
a sufrir el alejamiento ficticio

de la derrota

16 de mayo de 2015

las cosas me buscan en sueños
para asegurarse de que no despierte
                       
           
                                                        n u n c a

15 de mayo de 2015

caminábamos largo tiempo
un tiempo indefinido que no consigo descifrar
meses, horas, años, quién sabe
aquel día estabas pálido
mirabas como por debajo de ti mismo
como en las fotos de los desaparecidos
estuvimos hablando, tímidos, de cosas sin importancia
pensé que no tenías ganas de hablar de aquella chica
ni del dinero que apenas tocábamos por aquellos días
evité sacar algún tema molesto
ya teníamos suficiente con lo nuestro
y te dije que me gustaban los días largos
hay algo en la calidez del cielo limpio y las abejas desatadas
que me hace volver a creer en la vida, solté
y seguimos andando como quien persigue cosas insignificantes
en el asfalto
me acuerdo que nos sentamos en un bar de viejos
y que te pediste un whisky barato
el más barato que tengáis, dijiste
y yo pensé que qué tontería
si nos vamos a marchar corriendo sin pagar
pero no dije nada porque tal vez querías maldecir a tu estómago
puto desagradecido le llamabas y te echabas a reír como un niño malo
estuvimos en silencio todo el tiempo mientras bebíamos ese veneno asqueroso
hasta que miramos nuestros vasos vacíos y subimos hasta nuestro ojos vacíos
y nos largamos de allí corriendo como unos jodidos delincuentes
me gustaba eso
no teníamos que decirnos que estábamos a gusto el uno con el otro
ni necesitábamos descifrar los silencios densos
porque sólo eran eso, amplios silencios llenos de paz
instantes libres que sólo se comparten si tienes suerte
si sabes apreciarla y guardártela en el bolsillo
y yo la tenía y muchas veces sentía que quería besarte
me ardían las ganas de besarte
en la parte más dañada de tu cuerpo hasta curarla
pero no lo hacía, ahora pienso que por miedo
o por vergüenza o por cualquier estupidez que sentía continuamente
y que me hacía alejarme de mi y de ti, de ti y de mi, todo el rato
es curioso que los días sean tan parecidos los unos a los otros
y, de pronto, exista un día que lo cambia todo
yo lo llamo el huracán desesperado
ese día ya no tendrás hogar y tu cuerpo será un espacio hueco inhabitable
ya no tendrás heridas, tu historia habrá sido destruida para siempre
aunque esto no es del todo cierto
la memoria sobrevive al huracán
siempre sobrevive como una condena eterna
dentro de mí siguen creciendo tus silencios
como árboles milenarios que nunca dejan de crecer
y pienso que este silencio que maldigo eres siempre tú
tú intentando acercarte a mi en vano
yo intentando revivirte desesperada
esperando la señal que me diga que nos podemos reunir de nuevo
caminar sin mirarnos a los ojos porque ya nuestros cuerpos están mirándose por dentro
él uno al otro
como en aquellos días
caminar caminar caminar
como quien va hacia alguna parte
como quien sabe a dónde va

13 de mayo de 2015

la orilla inexistente de mi infancia

crecí con las ventanas cerradas
en un cuarto oscuro al que nunca entraba nadie
alguna vez oía chillar a la mujer que dormía
en el cuarto de al lado
me tapaba las orejas, fuerte, muy fuerte
hasta destruirme el tímpano izquierdo
empecé a escuchar el mar por mi oído roto
a veces el oleaje me incendiaba los sueños
el agua era roja y hervía
mi cuerpo débil nadaba y nadaba
ardiéndome los huesos
la orilla no existía
la orilla

              no existía
la maldije por inexistente
todos los días de mi infancia
me despertaba viva de milagro
aullando palabras inaudibles
hasta que venían a sujetarme las piernas
y los brazos y me sodomizaban forzosamente
el miedo al placer era el placer mismo
y yo gemía y lloraba y no sabía distinguir
cuál de las dos nacía de mis entrañas
porque una de las dos venía de afuera
desde lo más lejano de mí
mi aniquilamiento era el ángel
que me lamía los párpados
y me acunaba por dentro

12 de mayo de 2015

me duermo en el sueño pálido de las cosas

debo escribir paciente. paciente.
en el filo de la silla. soportar la quietud.
escribir como quien camina despacio.
por el borde tenebroso del acantilado.
obedecer al ritmo lento de las palabras.
como quien espera.
como quien espera a la muerte.
voy a encerrarme en un hospital psiquiátrico voy a sangrar largas temporadas temporadas enteras sangrando como la mujer que alimenta a la muerte quiero que los ángeles me protejan que acunen mi dolor y me mantengan viva a pesar de los cortes cortes en mi vientre que tienen la forma de tu nombre deja de buscarme a la salida del colegio deja de seguirme hasta casa para ya de golpear mis muslos con tus sucias manos de hombre brusco me convertiste en una niña perversa una niña perversa que no deseaba nada la niña perversa que rezaba por tu muerte todas las mañanas en el colegio de monjas te enseñan las oraciones de dios te hablan de dios quieren que te enamores de él yo rezaba por tu muerte todas las mañanas todas las mañanas de todos los días de todos los meses y a veces llovía una lluvia cálida de finales de febrero y yo mantenía los ojos fijos en ella la veía caer dulcemente el cristal la protegía del delirio de caer bruscamente en el asfalto en el asfalto de una ciudad que no te deja escapar vive o muere te dice hasta en la muerte hay dolor hasta en la muerte me decías

6 de mayo de 2015

¿hay algo mío
dentro de mí?

¿y debajo?

v

el tiempo me roza suave
se queda dormido en mi vientre
en mis párpados
en los recovecos insanos de mi piel agotada

le acaricio sus pliegues
le mezo en mis brazos
intento que el mundo atrase sus pasos


-he vuelto del olvido-, susurra
-no te mueras nunca-, le beso


5 de mayo de 2015

IV

volar
protegerme del salto errado
hermanarme con la vida
perpetuar la incorporeidad

30 de abril de 2015

III

La quiebra. Estar en quiebra. A los quince años yo leía las lista de quiebras. Mi lectura, una cacería del fracaso. Siempre he hurgado en los diarios de provincia.
Violette Leduc



se lamenta el universo de su eternidad
el vacío orienta su evolución hacia el dolor
toco su pena en el orificio oscuro                de la noche
nos rozamos tímidos hay labios temblorosos
que nunca se atrevieron a hablar
mi yaga en su yaga

escuece

se reconoce la herida invisible de mi lengua
en la lengua del mundo
el infinito es el labio sangrante de nuestro entumecimiento
qué estoica la angustia por la supervivencia
qué estoica

II

me crecen las arañas
hay pájaros negros clavándose en mi vientre
un cementerio de lobos aúllan
en el desierto lívido de mis costillas
el tiempo llora en mi pecho
me sangran los ojos
de arrancarme
dulcemente
las pupilas





29 de abril de 2015

I

aplasta la palabra
cierra los ojos
mira de frente
el sol en tus párpados
a l í v i a t e
en el fondo del dolor
ya no hay tristeza


28 de abril de 2015

mi infancia, el cementerio

tengo sed
grito mamá entre los muertos
-aléjate
está oscuro-
mi infancia calla pronto
el miedo
lo
d e s t r u y e
todo
papá está fuera
-no vayas-
dice la niña con mis ojos
quédate
dentro
siempre dentro
por debajo de la vida
mi infancia
el cementerio



26 de abril de 2015

tanta autorreferencialidad me destruye

estoy aquí
mírame aquí
ajena a todos
desprovista de mí misma
lidiando contra mi muerte
estoy aquí
escapando de mi única huida
mi condena es
estar
aquí y ahora

la partícula final es el dolor
la partícula final es el dolor

convoco a la vida
al espectáculo ficticio
de mi autocompasión
mírame
me acaricio impasible
mi sexo enfermo
me he arañado los pezones
desde el lugar desesperado
donde mueren las actrices porno
aullando como un animal herido

la partícula final es el dolor
la partícula final es el dolor

sigo aquí
escúchame aquí
tiéndeme la mano
desnuda
tus pupilas húmedas
mi corazón estéril
debajo de tu ausencia
mi ruina
estoy necesitada de silencio
el silencio que precede al desastre
y que me alimenta
por los siglos de los siglos
amén

15 de abril de 2015

estoy dañando a la vida


Los seres que sufren son incontables
prometo iluminarlos a todos

Primer voto del Budismo


¿te das cuenta?
de repente el tiempo pasa
el tiempo pasa ingrávido a una velocidad que me lastima
¿te das cuenta de lo que eso significa?
me siento estúpida rechazando el calor que ansiaba
hay color en los árboles y en los rostros por fin
pero ahora ya no siento nada
los días pasan tan rápidos que apenas me doy cuenta
que es la vida la que pasa
¿te das cuenta?
está pasando la vida
apenas rozándome
todavía no sabe que existo
el sentido de todo es inexistente
y yo he fracasado de la manera más absurda posible
hay chicas hermosas por todas partes
es terrible
tienen el pelo sedoso y unas manos bonitas
de dedos largos de pianista
deben mirarme desde su superior belleza
como a la chica torpe de uñas carcomidas y pelo fatigoso
deben sentir la misma lástima y repulsión
que yo siento hacia mi misma
es curioso
mi pelo es seco y apagado pero también rebelde y fuerte
como la que lo peina sin descanso
lo visible de mi fealdad es una acumulación de
mis temores y prejuicios invisibles a los que alimento
aquí dentro
¿es eso posible? yo así lo creo
no quiero seguir escribiendo un diario lastimoso
y sin embargo es todo cuánto deseo
tengo ansías de leerlo todo para después morirme
una muerte dulce y plácida como el canto
de un pájaro a mediatarde
quiero que nadie se entere de que me he ido
porque quiero que olviden que una vez existí
¿de qué sirve tu recuerdo?
¿de qué sirve que se compadezcan de tu sufrimiento?
todo es en vano
me da asco resignarme a una vida que apenas ha nacido aún
seca y estéril como una vagina enferma
la sangre es vida
pero yo nunca he visto nada más que dolor
la cuasi existencia es un crimen a la humanidad
esta tristeza es una matanza cruel e insufrible
de hombres inocentes y puros
soy el pecado mortal
deseo la paz pero sigo nutriendo
este genocidio interno
soy un monstruo que se teme
¿de qué sirve honrar a un animal herido?

12 de abril de 2015

oda a la existencia fútil

quiero echar mi vida por la borda y no acabar nunca la carrera y no trabajar jamás y dormir en casas de desconocidos que se cansen de mi al tercer día y deambular por las calles con el pelo sucio y maloliente y que mi gato no se muera nunca y no tener móvil ni redes sociales donde enterarme de todas las gilipolleces que hacéis y todo lo que avanzáis siendo seres humanos mediocres con salario fijo y el ordenador más guay del mundo y quiero llegar a vivir muchos años y tener 80 años y seguir pensando estas cosas inútiles y adolescentes que cualquier persona decente me daría una ostia bien dada y me insultaría diciéndome hippie ponte a trabajar o cosas así y quiero escribir poemas sin palabras difíciles que en realidad no entiendo y leer, leer mucho pero siempre al aire libre, no quiero leer encerrada nunca más y quiero no sentirme culpable cuando duerma 18 horas al día y tenga pensamientos suicidas y quiero... quiero sobretodo bailar mucho y canturrear canciones tooooodo el día y tener el pelo largo y hacerme trenzas como pipi lastrum que no se cómo se escribe y también quiero ser actriz y salir en una telenovela y que mi vida sea esa telenovela y quiero ser una estrella por un día y que lynch me bese los pies y me pida salir en su última película y yo decirle que no, que lo siento e irme muy digna con mi gato y mis trenzas y mi vestido roto a dar la vuelta al mundo con todos los camioneros que existan y quiero hacerme monje budista en tailandia y pescadora en sri lanka y quiero irme a la antártida a proteger a los osos polares y luego quiero casarme en una tribu indígena de nicaragua y enamorarme locamente de las nubes y quiero cantar en una boda en las vegas vestida de marilyn monroe y salir en el telediario masturbándome sin prejuicios y quiero tener una casa en un árbol y no tener miedo nunca más de lo desconocido y contar una a una las estrellas todas las noches de mi vida y matar a un hombre malo y quiero quemar todas las cortinas del mundo y que por las noches todos los que habitamos este planeta salgamos de nuestras casas y durmamos todos juntos y quiero que las palabras se incendien y salgan chispas de todos los libros y de todas las pantallas y que el incendio nos consuma y nos alimente a la vez y quiero vivir y quiero la vida y quiero no morirme nunca hoy

10 de abril de 2015

ma rage d'aimer donne sur la mort comme une fenêtre sur la cour

hay algo en este dolor que me mantiene viva
nació en mí
sobrevive en mis entrañas
se alimenta de mi sangre, de mis tóxicos,
de mis intentos fallidos de calor
todavía existo debajo de esta pena
me desnudo frente a mis muertos
me dejo acariciar por su sexo vacío
ingrávido y magro
qué espera de mi
qué espera de mi
qué tengo dentro que aún me obliga
a bramar asqueada 

30 de marzo de 2015

la pena es tan húmeda como el placer

soy un cementerio de flores muertas
bajo mi sexo
(inerte
invisible
indoloro)
tengo unas manos torpes
suplican que aúlle
(tiemble
embista
enloquezca)
descansan sobre mi vientre
me acarician por dentro
se cansan pronto
permanecen calladas
se alejan lentamente
vuelvo a estar sola
desconocida y sola

la sequía nos mata
todos huyen a regiones más fértiles
luchan incansablemente por no permanecer
en el lugar donde nada crece
el río son matojos de malas hierbas
nadie se acerca ya al lugar maldito

la muerte nos asusta
somos animales débiles ante la tortura
¿hay placer en esta pena?
me compadezco cada noche
del terror a verme
libre
insólita
húmeda, húmeda y llena de vida
también hay placer en esta pena
pregunto
también hay placer
tirito

26 de marzo de 2015

suplico existir como yo misma

quiero convencerme de que existo
de que estas son mis manos
-mis tristes manos bailando a tientas con el teclado-
quiero asegurarme
de que esto que roza mi nuca sin gracia es mi cabello
-enredado y seco pero mío mío mío-
quiero perdonarme por el abandono
por el hambre por la crueldad
quiero aprender a mirarme
a mirarme desde lejos
reconocerme sin esfuerzo
soy la que habita dentro de mí
soy tu alimento tu furia tu alivio
te sané cuando te estabas ahogando
fui yo yo yo
quiero acabar con la confusión
asfixiar mi disfraz
elevar la voz para protestar ante todos
ésta soy yo
éste es mi nombre
ésto que veis aquí también soy yo
lo que vistéis también era yo
y mañana también seré otra
que también será yo
olvidadme y comencemos de nuevo
quiero ser
ser ser ser
sin esfuerzo

25 de marzo de 2015

sólo quiero abrazar a las sirenas

Profunda. profunda porque ha sufrido y lleva como pocas la cavadura de la vida
Gabriela Mistral sobre Alfonsina Storni

reconozco caricias ajenas en mi vientre
fui una niña huidiza
y ahora no se lidiar con la ternura
bebo leche fría, la detesto
engullo la pastilla, tengo arcadas
estoy pintando el fantasma de mi muerte
y me aterra la silueta que vislumbro
¿de veras no soy capaz de distanciarme, 
de renacer, viva, como la semilla desértica
mecida por la tormenta?
detesto el manto cálido de la tristeza
imploro la devastación de la huida
la furia inhumana del derrumbe
mi cicatriz es un monstruo
que devora a otros monstruos
mi soledad es un animal salvaje
que lucha por enterrarme 
alfonsina, dulce sirena que me protege
igual que tú yo también rezo 
porque el deseo me incendie
y las olas, las valientes olas
que danzan con lo perverso 
me rescaten del delirio 

23 de marzo de 2015

la pesadilla que inventaste sin consuelo

hay algo que arrastro todo el tiempo
algo que no me pertenece
y que va conmigo allá donde voy
intento alejarme 
intento alejarme y 
cambio el sentido de mi huida
mil veces
es en vano
puedo sentir su aliento en la nuca
le grita palabras horribles 
a mi desnudez
a mi desazón
a mi deseo
incluso hay noches
que me despierto en mitad de un sueño
-el sueño es cruel y el dolor es inaudible-
han arrancado mis ojos
alguien ha arrancado mis ojos
y en su lugar ha colocado 
pequeñas piedras sucias cubiertas de moho
me despierto con el rostro frío y empapado
estoy asustada 
me miro en el espejo del cuarto
me toco la cara con nerviosismo
acaricio mis párpados sin piedad
reconozco esas cuencas y la molestia
de empujarlas para dentro
muy para dentro por si acaso están vacías
mis ojos, al fin, están intactos
suspiro aliviada
rojos y húmedos
pero intactos

19 de marzo de 2015

hablo de mi sin conocerme

es absurda esta necesidad de sentirte acompañada. creo que el aburrimiento puede hacer que te embarques en una aventura fascinante o que acabes apaleando a tu único hijo. quiero vivir al menos un año fuera de mi pero fuera de mi de veras, viviendo como si el amor, el padre, la justicia, la muerte no significasen ningún miedo, no fuesen sino censura. es todo tan ridículo que no entiendo por qué tenemos que justificar nuestras acciones para con la sociedad. una civilización salvaje es una civilización que siente y ama. a nosotros nos han envenenado el alma y lloramos siempre solos porque nos avergüenza que los otros, siempre lo ajeno como lo otro, nos descubran intentando quemar nuestras lágrimas. no creo en nada que se pueda tocar, ni si quiera en las espaldas que he tocado con ternura. no creo en nada que forme parte de una realidad que acepta que la muerte sea el fin y que esto es la verdad; el bien y el mal condenado por unos indeseables que nos torturan en silencio. la tristeza es un estado de regresión a nuestro yo íntimo. hemos nacido infectados porque estamos hechos para la infelicidad.

13 de marzo de 2015

es triste

"Cómo duele en la sombra desear cuerpos muertos" 
"Dejadme contemplar el mundo en una lágrima"
Leopoldo María Panero

"Mi lenguaje es la sangre"

es triste tener 22 años y no haber aprendido nada. es triste mirarse al espejo y ver manchas y más manchas y salir corriendo o apagar la luz rápido. es triste no saber viajar sola, no saber amar sola, no saber cuidarte sola. es triste tener 22 años y que todo lo que tengas que decir se haya dicho ya en todas las consultas psiquiátricas del mundo. es triste mirar a la luna de esta forma cuando todos llevan horas durmiendo. es triste pedir deseos insignificantes como aprender a desnudarte sin dolor. es triste tener 22 años y ansiar que el mundo se comprima en una gota de lluvia y bebértela y morir de una vez. es triste no saber hacer galletitas de arándanos como las que comiste aquella vez. es triste no sentir placer cuando te toca un desconocido. es triste tener 22 años y que todo lo que hayas vivido te haga sentir tan vacía. es triste mirar a mamá y ver cómo envejece sin darte cuenta. es triste no poder correrte sin llorar. es triste tener 22 años y suplicarle a dios mientras le insultas. es triste acabar las noches borracha y sola gritando a un gilipollas. es triste que no sepas tocar el piano y que tus manos desconozcan la belleza. es triste tener 22 años y desear incendiar tu hogar. es triste escuchar melodías hermosas y no saber qué hacer con ellas. es triste haber olvidado el nombre de la chica de la última fila del cine. es triste tener 22 años y no haber conocido la generación perdida. es triste que te tiemblen las piernas cuando sólo te estás pidiendo amor.  

12 de marzo de 2015

la vida es una canción bonita en una habitación triste

La canción que suena ahora mismo es bonita. No estoy borracha pero me gustaría. Mi gato duerme, duerme como si el sueño fuese bello y eterno, de una belleza eterna, sorda, enloquecedora. Mi gato duerme y yo escucho la canción bonita de una lengua que no entiendo. La cena de anoche sigue ahí, restos de verduras y frutas en la mesa, esperando el desprecio, la sobrealimentación de un primer mundo siempre triste. Mi gato se ha despertado. La canción bonita se ha acabado. Mi gato ahora ronronea. Se sienta sobre mis piernas y me mira, cansado, entreabriendo los ojos con dificultad. Quiere dormir pero sabe que la canción bonita se ha acabado y que me he quedado, otra vez, sola. Me enternece cuando nos miramos. Cuando imagino que siente que soy su mamá y que sin mi es indefenso. Algo así puedo sentir yo cuando le acaricio el lomo. Sin él la ternura de esta casa se queda sólo en los poemas de chicas que están lejos que leo a medianoche. Estoy hablando con un desconocido, un desconocido cariñoso al que le estoy contando mi trauma de los cinco años. Siempre pienso en el amor cuando existe un intercambio de traumas. Soy realmente estúpida imaginando lo que debe ser el amor. Tengo sueño. Son las 03:27 de la madrugada. Me gusta esta hora pero tengo miedo de que no dure para siempre. Ya está, ahora son y 28. La vida cambia pero a veces no cambia nada. El chico está triste. Dice que apenas puede dormir porque tiene miedo todo el rato. Es tierno. Le he dicho que el miedo es un encuentro de dos traumas que se aman. Soy realmente estúpida.

es de esas cosas que esconde más misterio del que contiene, pero lo importante es la belleza de cómo se esconde y no lo escondido, no?

¿el sueño es la vida?

hay algo ahí fuera que me mira fijamente todo el rato
a veces intuyo lo que es
y otras veces 
tengo miedo de estar en peligro 
y me escondo torpemente en un sueño, 
siempre débil y demasiado lejano, 
un sueño hecho de huidas desesperadas
de paisajes tristes y rojos
de salas de esperas
de manos que nunca tocan nada
despierto en ninguna parte
otra vez los miles de ojos detrás de una ventana
miles de ojos
que quieren saber 
por qué por qué por qué
les digo que no se vayan
que no se asusten
que la locura es un método de supervivencia
que una vez deseé matar a mi padre
y que ahora estoy aquí
atrapada y desnuda
en una realidad que no me pertenece 
ellos te escuchan, 
están ahí mirándote sin pestañear 
pero no ven nada en lo dices, 
y asienten desconcertados, 
siempre asienten desconcertados
¿por qué alguien querría estar 
en el epicentro de un volcán que brama? 
les veo salir corriendo,
miles de ojos corriendo enloquecidos 
por una carretera estrecha
como si pensasen, 
como si de alguna forma pensasen 
qué hay peligro detrás de tus estúpidas palabras

8 de marzo de 2015

tengo un corazón enjaulado

mi padre hubiera dicho que nuestra apatía
y esa mirada vacía que tenemos
cuando andamos solo por la calle
es porque no supimos crecer a tiempo
nos envolvieron el corazón en papel de regalo
para que no se rompiese antes de abrirlo
pero nunca creció lo suficiente
como para ser algo tan valioso
que quisieras dejarlo
en manos de otro para siempre
tuvimos miedo de que nadie se alegrara
del regalo y ahora está ahí adentro,
intacto,
corrompido de tanta pulcritud y bienestar

El diario desesperado de una completa imbécil II

Lo que pensé anoche, sentada en uno de esos sofás que hay en las discotecas para que la gente se reconozca mientras se besan. La gente bailaba sin parar y yo no podía besar a nadie porque estaba sola en ese sillón rosa fucsia manchado de sustancias sospechosas:

a una discoteca sólo pueden ir las chicas que no sufren
y que no se ponen a llorar en medio de un montón de desconocidos
porque se desconocen a sí mismas.
sólo pueden ir las chicas que no temen lo ajeno
y que bailan y dan vueltas en medio de la pista 
porque entienden que eso debe significar sentirse libres.
a una discoteca no puede ir una chica con el semblante triste 
que ha olvidado cepillar su cabellera,
ni una chica pálida con un temblor en el ojo izquierdo 
maquillado de ojeras.
tampoco puede ir una chica que aborrece
la significación del deseo en el individuo moderno 
pasadas las tres de la madrugada. 
hay un cartel en la entrada: 
prohibido fumar
prohibido estar herida

4 de marzo de 2015

Sonaba 'Sad song' pero no me parece una canción triste en absoluto

*
estoy intentando no sentirme desdichada
en este autobús vacío que no lleva a ninguna parte
estoy intentando no llorar más de la cuenta
dejar de hablar de mis muertos con los desconocidos
no suplicar ternura, compasión, todo ese afecto barato
que a veces confundo con el amor

Me levanto tarde, leo poemas hermosas de chicas atormentadas, no busco placer sólo estremecerme sin mancharme demasiado las manos. Busco la belleza en lugares apestosos pero suena Lou Reed y ya he dejado de preguntarme por qué nunca quise parecerme a mis compañeras del colegio. En el metro me siento atraída por la chica con el pelo más largo que he visto jamás. Es de un rubio desvanecido y de una rigidez extrema. Ella camina y su pelo no se mueve, está ahí para sujetarla de la caída, como un amuleto o un extraño amante todopoderoso. Hace tiempo que he dejado de pensar en la muerte y ahora me distraigo acordándome de mis muertos. Hablo del olvido con el desconocido que espera delante de mí en una cola interminable. Su madre murió hace poco de un ataque al corazón. Jamás había imaginado cómo era no tener madre y ahora podía decirme que ser huérfano es ver cómo te amputan una extremidad que no sabías que tenías y que duele como si te cayeras a un océano congelado. Puedes seguir nadando con todo ese dolor, o puedes hundirte. Mi madre no merecía morir, dijo. Al menos no sufrió, dije. No lo merecía, dijo mirando al infinito. Me quedé pensando en las partes del cuerpo que no sabemos que tenemos y en el dolor que no sabemos que podemos sentir y acumular ahí dentro en ese lugar que sólo conocemos cuando nos lo amputan. No le dije nada más y no quise seguir fingiendo pena y dejé de esperar esa cola interminable. Ahora pienso en él y en su madre, pero sin pensar en él ni en su madre. También pienso en el miedo que tengo en alejarme de las cosas que deseo por miedo a no sentirme deseada por ellas. Eso sería como un esguince de la extremidad desconocida. No, ese dolor es como un rasguño, qué digo rasguño, como un pinchacito que no te esperas, como la aguja hipodérmica que te saca sangre en menos de tres segundos. ¿Entonces por qué me siento tan desdichada?




3 de marzo de 2015

(des)conocerse


Mi desdicha es que mis pasiones se confunden con mis ideas
Proudhon




no recuerdo el nombre que me pertenece
y les digo a los otros
que no me llamen
que yo no soy
no estoy

1 de marzo de 2015

yo tenía ocho años y no me hacían falta explicaciones

mis padres nunca me llevaron a un museo de arte moderno
nunca me obligaron a leer la odisea
ni a entender la poesía de nuestro querido parra
mis padres nunca me cantaron nanas antes de dormir
ni interpusieron mi educación a sus infantiles vicios
yo lloraba, escondida en mis sábanas, siempre rosas
mientras les oía chillar desde el piso de abajo
te va a oír la niña, decía mamá
y subían el televisor tan alto
que podía emocionarme con una película
cuyo argumento nunca entendía
el terror me asfixiaba en la noche
papá siempre se olvidaba
de encenderme esa lucecita
que brillaba para ahuyentar
a mis monstruos
por la mañana mamá parecía tranquila
aún no había amanecido
pero no tenía ojeras
ni esa cara cansada de quien vive
ajena a sus impulsos más remotos
venía a despertarme y se sentaba a la orilla de mi cama
me tocaba el pelo con sus manos suaves
y me susurraba palabras inaudibles
yo abría los ojos y me daba la vuelta
como esperando que hubiese nevado tanto esa noche
que la ciudad estuviese aplastada bajo una montaña blanca
no importaba que fuese septiembre
ni que poco a poco se colara una luz clara de verano
entre esos extraños agujeritos de la persiana
yo deseaba pasarme el día haciendo tarta de arándanos
con la abuela o robarle caramelos a la tienda de lucía
al final me levantaba aún dormida
no quería volver a oír a mamá
tan enfadada gritando desde la cocina
como no bajes ahora mismo
te juro que llamo a papá y se lo cuento
entonces me ponía las bragas, las medias
y la falda del uniforme casi en el mismo tiempo
me lavaba los dientes, me peinaba y hacía pis
también en la misma secuencia de tiempo
bajaba las escaleras como si los escalones
estuviesen pintados
y me bebía la leche mientras cerraba la cremallera
de la mochila a toda prisa
mamá pitaba desde el coche y yo daba un golpe seco
a la puerta y salía volando hasta su encuentro
todos los días eran un poco así
mamá y yo desafiando al tiempo
para llegar puntuales a nuestras obligaciones modernas
paradas en el atasco
yo miraba a mamá desde el retrovisor
no entendía cómo podía estar tan bella y parecer tan afortunada
después de los gritos horribles de anoche
tampoco entendía cómo podía tener fuerzas para cantar
todo ese repertorio hortera que ponían en la radio
ni para pintarse los labios del color ese rosado
de cuando atardece en otoño
por las tardes todo era diferente
a veces papá me recogía de natación
y me sudaban las manos tanto
que tenía que decirle que prefería
que no fuésemos agarrados
no se qué entendía él cuando le decía eso
pero nunca me preguntó a qué se debía
ese nerviosismo enfermo en mi tímida piel
cuando llegábamos a casa
la tarde ya estaba muerta
serían las ocho u ocho y media
y mamá siempre estaba en la cocina
preparándonos la cena
mamá y papá nunca se saludaban con un beso
como los padres de los otros niños
pero eso yo ya lo sabía y no lo veía nada raro
me duchaba rápido
con precaución de que no me entrara
jabón en los ojos
y volvía a correr escaleras abajo
hacia la cena ya servida
masticábamos viendo el aburrido telediario
yo intentaba decir algo divertido
pero creo que a ninguno de los dos
les interesaba lo más mínimo
hablaban de bush y de nombres raros
de otros países que yo nunca había oído
entonces me ponía triste y me acordaba
de la horrible clase de matemáticas
la profesora me ha sacado al encerado
y yo no lo he sabido hacer
he llorado en medio de clase mamá
y los niños se han reído de mi
ella me intentaba consolar torpemente
pero yo sabía que lo que intentaba decirme
era que me acabase el puré de una vez por todas
que ya era tarde y luego decía que dormía poco
la ayudaba a recoger los platos
mientras papá, tumbado, cambiaba de canal
a uno de deportes que ni a mamá ni a mi nos gustaba
supongo que al final todo era eso
mamá y yo luchando solas
contra la falta de sueño, de ganas, de fe

26 de febrero de 2015

una oda al deseo

me masturbo despacio, sin ganas,
como intentando discernir
qué parte de mi
ya no funciona bien.
me masturbo despacio
y me enredo en una discusión
acalorada con el deseo ausente
desde hace meses.
le pregunto qué le hizo olvidarse de mi
y por qué me dejó así,
tan sola y tan vacía con
un cuerpo que no se alimentar.
me habla en silencio de cosas
que no entiendo y me pide
forzosamente
que recuerde escenas que
trabajosamente
mi psiquiatra me enseñó a olvidar.
me enfurezco y dejo de tocarme
torpemente
en esa sequedad angustiosa.
tengo miedo a alejarme para siempre
del placer
y a convertirme en eso
que con el tiempo
acaba por destruirlo todo.

25 de febrero de 2015

lo que debería significar un domingo o la vida

Ayer escribí en un pequeño cuaderno algo tierno y suave que hoy no podría escribir:

leer siempre por encima de la vida
levantarme temprano
dormir poco, cinco o seis horas a lo sumo
ordenar los cuadernos, el armario, mi escritura
limpiar el polvo y los platos de la cena de anoche
abrir la ventana y sumergirme en el viento nuevo
de un día que está despertando
lento, lento
tumbarme en la cama recién hecha
y leer por encima de la vida
leer como quien ha vencido a la muerte
aunque sea tan solo una pose absurda
y mal encarada
dar de comer al gato
acariciar su vientre blando
cantarle nanas como si fuese el hijo que no tengo
regar las plantas de la cocina y la terraza
mimarlas con una sonrisa dulce
dejar que la olla hierva y que su olor acaricie la estancia
tumbarme otra vez en la cama bajo el amparo
de una voz tierna o el sonido leve de una melodía de chopin
y volver a la escritura, volver siempre a la escritura
como quien vuelve a su hogar después de una guerra larga
acariciar las hojas, acariciar al gato, acariciar el sonido
que nos besa despacio las plantas de los pies primero
los muslos, las manos y llega hasta la nuca en un beso
desesperado y suicida,
como todos los besos verdaderos
seguir escribiendo, seguir leyendo
leer mucho, leer bien, leer siempre
como por encima de la vida
como si el resto fuera tan inútil que desearías que desapareciese