31 de diciembre de 2014

tengo miedo


La gente feliz no tiene historia. En el desconcierto, la tristeza, cuando uno se siente quebrantado o desposeído de sí mismo, experimenta la necesidad de narrarse.


 Simone de Beauvoir



tengo miedo 
y un poema en la cabeza 
que no me deja dormir
pienso en todas las poetas 
en todas las poetas 
que han escrito desde el dolor
que escriben con la sangre de la herida
con el grito mudo del fantasma interior que nos habita
admiro tanto la valentía de su sufrimiento
pero yo...
yo sólo
tengo miedo
y un poema en la cabeza
pero más miedo, mucho miedo
tanto que me tiemblan las manos cuando escribo
y me paraliza las piernas cuando intento andar
¿qué hacen todas esas mujeres que admiro
para escribir desde lo más profundo de la locura
que es el dolor?
¿qué hacen cuando intentan morirse
y en vez de prepararse un baño 
discuten consigo mismas
frente a palabras que no sienten?
soy una niña llena de monstruos
encerrada en una habitación fría
es terrible cómo puedes sentirte tan sola
si te dejas nadar en lo profundo 
tengo tanto miedo...

22 de diciembre de 2014

no tengo nada que decir

puesto que mi materia es la pérdida,
cuando las maravillas mueran
volveré a escribir. Cuando las maravillas,
viejas y lisiadas, mueran en nuestros brazos,
cogeré sus cadáveres
y los echaré al río,
y me sentaré en la orilla a escribir poemas
sobre cuán cruelmente la corriente
los traga, y qué natural se despliega ese hundimiento.

Berta García Faet 
(I)

te sientas a escribir 
porque estás triste 
y un poco cansada
y también enfadada 
con todos ellos 
porque no vienen a calmarte 
nunca vienen a calmarte
de vez en cuando
entras a la última sesión del cine
para llorar con el desconocido
que está tres filas más adelante
siempre un poco más adelante 
y miras su nuca fijamente 
como esperando que se de la vuelta
y puedas escribir un poema
sobre algo que valga realmente la pena 
otras veces, en cambio, 
te tumbas en el sofá
te gustaría ser una mujer ocupada 
pero estás tan cansada que solo
puedes esperar a que llegue la noche
que llegue pronto la noche 
y todo parezca menos nítido
como la sombra del asesino
en la pesadilla de anoche 

(II)

a las poetas siempre les pasan cosas dignas
de contarse en un poema, 
dicen cosas interesantes 
porque son mujeres inteligentísimas
que parece que lo han vivido todo
pueden escribir 
del dolor porque les pincha
del amor porque les salva
de los pájaros porque les nacen
y tú las lees muerta de envidia
soñando con alcanzarlas
con llegar un día en que puedas vivir tanto
que merezca ser escrito un poema 

(III)

la tarde muere lenta
el año ha muerto rápido
la abuela murió de una enfermedad terrible
papá no deja de hablar de cómo morirá
yo sigo siendo la niña que rezaba por las noches
para que el miedo no la eligiese a ella
otra vez
 


Un soplo de vida, Clarice Lispector

"Muchas veces escribir es acordarse de lo que nunca ha existido ¿Cómo lo conseguiré, saber lo que ni siquiera sé? Así: como si me acordase. Con un esfuerzo de "memoria", como si yo nunca hubiese nacido. Nunca he nacido, nunca he vivido: pero yo me acuerdo, y ese recuerdo está en carne viva".

Tengo miedo de escribir, es tan peligroso. Quien lo ha intentado, lo sabe. Peligro de revolver en lo oculto y el mundo no va a la deriva, está oculto en sus raíces sumergidas en las profundidades del mar. Para escribir tengo que colocarme en el vacío".

"Me desperté hoy con tal nostalgia de ser feliz. Nunca fui libre en toda mi vida, por dentro siempre me perseguí. Me volví intolerable para mi misma. Vivo en una dualidad dilacerante. Tengo una aparente libertad pero estoy encerrada adentro mío. Quisiera una libertad olímpica, pero esa libertad solo se les concede a los seres inmateriales. Mientras tenga cuerpo me someteré a sus exigencias. Veo la libertad como una forma de belleza y esa belleza me falta".

"No, no hay razón para el asombro: el milagro existe: el milagro es una sensación. ¿Sensación de qué? De milagro. El milagro es una actitud, como la del girasol que vuelve lentamente su abundante corola hacia el sol. El milagro es la llaneza última de existir. El milagro es que estallen la corola, el tallo y la raíz del rico girasol y que éste solo sea una semilla. Semilla que contiene el futuro."

"Pero algo, que me ha dejado el nervio partido en dos, se quebró en mí. Al principio, las extremidades afectadas por el corte me dolieron tanto que me puse muy pálida de dolor y perplejidad. Los lugares partidos fueron, no obstante, cicatrizando. Hasta que, fríamente, yo no me dolía. Cambié, sin plan previo. Antes te miraba desde dentro de mí hacia fuera y desde dentro de ti, lugar que amor adivinaba. Después de la cicatrización, comencé a mirarte de fuera hacia dentro. Y a mirarme también de fuera hacia dentro."

"Querría escribir un libro. Pero ¿dónde están las palabras? Se agotaron los significados. Nos comunicamos como sordomudos con las manos. Querría que me diesen permiso para escribir a un son arpado y agreste la escoria de la palabra. Y prescindir de ser discursivo. Así: polución".

"Está siempre en una situación de semicrisis, por lo menos. Aplica intensidad a lo que no la merece. A todo le presta una pasión que sobrepasa el motivo de la pasión. Y la frivolidad se manifiesta al dar importancia a las espumas de la vida. Una vez alcanzado algo, ya no lo desea. Capturar el momento es una sincronía suya y del tiempo: sin precipitación pero sin tardanza. Un presente infinito que no se inclina ante el pasado ni se proyecta hacia el futuro. Por eso ella vive tanto. Su vida << no cambia de tema >>, no la interrumpe la vida imaginaria. Vida imaginaria es vivir del pasado o hacia el futuro. El presente le causa dolores. Pero ese presente altamente inexorable proyecta una sombra donde puede recobrarse, el reposo de la guerrera. Crisis emocional. No consigue adaptarse al ser humano. Como si existiesen otros seres, además de los animales".

"El tiempo para mí significa disgregación de la materia. La putrefacción de lo orgánico, como si el tiempo fuese un gusano dentro de un fruto y le robase al fruto toda su pulpa. El tiempo no existe. Lo que llamamos tiempo es el movimiento de evolución de las cosas, pero el tiempo en sí no existe. O existe inmutable y en él nos trasladamos. El tiempo pasa demasiado deprisa y la vida es tan corta. Entonces cultivo una especie de tedio. Saboreo así cada detestable minuto. Quiero multiplicarme para poder abarcar incluso las áreas desérticas que dan idea de inmovilidad eterna. En la eternidad no existe el tiempo. Noche y día son contrarios porque son el tiempo y el tiempo no se divide. De ahora en adelante el tiempo será siempre actual. Hoy es hoy. Me sorprendo y al mismo tiempo desconfío de tanto que me es dado. Y mañana tendré de nuevo un hoy. Hay algo doloroso y tajante en vivir el hoy. El paroxismo de la nota más fina y alta de un violín insistente. Pero está el hábito y el hábito anestesia. El aguijón de la abeja del día floreciente de hoy. Gracias a Dios, tengo qué comer. El pan nuestro de cada día".

Un  soplo de vida,  Clarice Lispector

18 de diciembre de 2014

nacemos en el mismo lugar donde matan a los locos


Me dejé ir, lo tomé en marcha y no supe nunca
hacia dónde hubiera podido llevarme. Iba lleno de miedo,

se me aflojó el estómago y me zumbaba la cabeza:
yo creo que era el aire frío de los muertos.
No sé. Me dejé ir, pensé que era una pena
acabar tan pronto, pero por otra parte
escuché aquella llamada misteriosa y convincente.
O la escuchas o no la escuchas, y yo la escuché
y casi me eché a llorar: un sonido terrible,
nacido en el aire y en el mar.
Un escudo y una espada. Entonces,
pese al miedo, me dejé ir, puse mi mejilla
junto a la mejilla de la muerte.
Y me fue imposible cerrar los ojos y no ver
aquel espectáculo extraño, lento y extraño,
aunque empotrado en una realidad velocísima:
miles de muchachos como yo, lampiños
o barbudos, pero latinoamericanos todos,
juntando sus mejillas con la muerte.

Autorretrato a los veinte años, Roberto Bolaño


yo también me dejé morir a los veinte años,
querido robertito lindo, 
yo también me dejé morir
y hasta me permití el lujo de resucitar
a la mañana siguiente en un hospital
rodeada de locos 
como yo
de incapacitados para la vida
como yo
de mentes tóxicas que dibujan 
angustia y pervierten al miedo

como yo

yo también me dejé morir,
amigo bolaño,
yo también me dejé morir
y sentí pánico de estar tan cerca
de lo desconocido
vi a mi padre correr en un bosque oscuro
un bosque tan oscuro 
que tenía que imaginarme que era él 
quién corría y corría
intentando escapar de la muerte 
de su única hija

yo también me dejé morir,
amado poeta,
y no es tan trágico como cuentan
al final nada es tan terrible como cuentan
si dejas de automedicarte para sentir algo, 
cualquier cosa,
el fuego que recorre tu interior
como un lobo aullando 
la realidad distorsionada para verla
mejor
siempre en busca de algo
como si no fuese necesario con estar
vivo,
vivo






17 de diciembre de 2014

también yo lloro la ausencia del hijo que no tengo


vi al gatito alejarse 
vi al gatito alejarse llorando 
como un niño huérfano
como el niño huérfano
que extraña a la madre
que nunca tuvo





un poema, qué sino, la vida

un poema en una habitación a oscuras
en el cuerpo desnudo de una niña enferma
en su mano torpe
en sus dientes rotos
en la senda florida que dibujan sus párpados

un poema que viaja frágil en un tren a media tarde
en los cuadernos de viajes de una chica que escribe
en su escondite de vistas sin ventanas ni cielos
en la línea telefónica que une su voz con la de su amante

un poema, qué sino, un poema pequeñito, tímido, inocente
uno que nace de la desolación, de lo desesperado,
la terrible necesidad de sentirnos amados
en mitad de ninguna parte

un poema en una habitación a oscuras
en el pecho firme de una mujer triste
en su piel tersa
sus labios gruesos
en su pelo ceniza que recuerda a la muerte

un poema que sangra en un camisón viejo
en la noche solitaria de una octogenaria
en su paso lento, trémulo, descarrilado
en su deseo imperante de ser
no siendo

un poema qué sino, un poema pequeñito, tímido, inocente
uno que se resiste a salir, que no nace, que no siente,
que no tiembla en cada silencio impostado
que no existe todavía

15 de diciembre de 2014

todas las chicas son peligrosas



Why's everybody look so strange?
Why's everybody look so pretty?
What do I want with all these things?

Strange - Galaxie 500










todas las chicas están tristes
todas las chicas escriben poemas hermosos
todas las chicas viven pasiones incontrolables
que las dirigen a la muerte
todas las chicas escuchan galaxie 500
y escriben sobre enfermedades letales
todas las chicas leen a clarece lispector
y a wislawa szymborska 
y la conocen tanto que pueden escribir 
su nombre como si fuese el suyo 
todas las chicas se caen de la bicicleta del abuelo
y llenan de ortigas su cuerpo pálido
todas las chicas desean lo inesperado
y se masturban en los baños sucios de las cafeterías
todas las chicas murieron a los veinte años
y mataron a su padre dormidas en el circular
todas las chicas son inocentes de los pecados
que aún no se han atrevido a cometer
todas las chicas quieren
 ser una estrella del cine porno por un día
y que un tipo las penetre hasta perder el conocimiento
todas las chicas hablan con su gato en el regazo
de los amores que nunca van a tener
todas las chicas miran por la ventana
siempre más de la cuenta
esperando caer a una colchoneta hinchable 
o en un universo desaparecido
todas las chicas sueñan con el delirio
y se disculpan tomando seroxat, lexatin, prozac
por las mañanas 
y lsd, mdma, drogas sin nombres por las noches 
todas las chicas debaten sobre la existencia de dios
en la consulta de su ginecólogo
todas las chicas estudian el nombre de las galaxias
ngc1512, supernova 1987a, m81, m104
por miedo a que algún día desaparezcan todas de golpe
todas las chicas van a exposiciones de arte
para follar en la cocina de algún desconocido
todas las chicas vomitan en el ascensor
antes de entrar en casa borrachas
todas las chicas mintieron en tercero de primaria
para que su profesora sintiera lástima por ellas
todas las chicas ignoran el verbo amar 
y se revuelven en sus cuartos del dolor de estar vivas

Un animal hambriento

L cree en el gran poder subversivo de nuestros deseos. Tiene pensamientos abstractos y hermosos sobre cómo lo que deseamos puede vencer a lo que tememos. Me gusta hablar con ella sobre el amor y la muerte porque todo es sencillo y suave como el beso de la infancia. Quiero pensar cómo ella siente y nadar en el mundo como ella lo nada, sumergida hasta el fondo, peleándose pequeña y valiente contra el mar enfurecido, en constante búsqueda del tesoro perdido en lo profundo. Bendita L, llena de vida, como un animal hambriento.






14 de diciembre de 2014

Bolaño decía que un poeta lo podía soportar todo y que ésa era nuestra muerte

Pienso en todo lo que podría haber hecho si no me hubiera vencido el sueño. Pienso en las ganas de crear algo, cualquier cosa que me salve de la apatía. Pienso en todos los años muertos siempre esperando como si fuese mi condición definitiva. Hoy llueve y Madrid parece una ciudad muerta decolorándose lentamente con los años. Estoy perdiendo la vida en todos los vagones de la línea gris y nadie me mira cuando me muerdo las uñas como si quisiese asesinarles a todos. Estoy perdiendo la vida, y qué cierto, ayer no lo recuerdo y hoy no existe, es todo una acumulación de derrotas que no sirven para nada. Pienso en el dolor, no creo que sea necesario el sufrimiento para la creación artística, no creo que el sufrimiento tenga ningún sentido, ni moral ni estético más que el daño irreparable y una constante necesidad de huida. ¿Acaso alguien quiere verte cuando te has cosido los párpados a la piel? 

13 de diciembre de 2014

escribir como quien no sabe y no oculta que no sabe




Me lleno de ira. Querría comprenderlo todo, saberlo todo, cumplirlo todo, decirlo todo, disfrutarlo todo, sufrirlo todo, sí, sufrirlo todo. Pero no tengo nada de todo esto, nada, nada. Estoy anulado por la idea de que querría tener, poder, sentir. Mi vida es un inmenso sueño. Pienso, en ocasiones, que quisiera cometer todos los crímenes, todos los vicios, todas las acciones bellas, nobles, grandes, beber la belleza, la verdad, el bien, de un solo trago, y dormirme después para siempre en el pacífico seno de la Nada.
Déjenme llorar. 

Diarios, Fernando Pessoa 

vivir no es necesario
lo necesario es crear
dice pessoa
vivir no es necesario 
me digo
sino dejar constancia 
escribir lo amado
como quien está nadando
en el río soñado de su infancia
hablar del miedo
domarlo como a un animal herido
como quien siente el dolor inmenso
del universo 
gestándose en su vientre seco
sin pudor
sin miedo
descalza
desnuda
escribir lo que no es
lo que nunca será
lo que viaja a bordo de naves especiales
y aterriza en un escalofrío en tu espalda
escribir para ser 
como la respiración oculta 
de un microorganismo
enfermo
en el cáncer de tus huesos

12 de diciembre de 2014

deberíamos matar a todos los psiquiatras que no se quieren matar

"hay chicas desnudas que están sangrando por dentro"

Nudozurdo



lo que yo quiero es que alguien 
que esté despierto ahora mismo 
se de cuenta de que estoy viva

quiero que alguien 
en esta maldita ciudad 
se de cuenta de que existo
y no sólo eso
sino que quiero
que sepa dónde vivo
y llame al timbre de mi puerta

quiero que toda la casa tiemble de miedo
que las paredes huyan 
que el techo se desplome
que mi padre se muera 
que mi madre llore tierra

quiero quedarme sola frente a alguien
y quiero que ese alguien me desnude
rápido
quiero que el tiempo sea un espejismo
y que me hable
lento
de cosas sin sentido
que le sangren las pupilas
los labios la nuca
que el odio arda en la noche
eterna

quiero escribir que puedo creer en algo
quiero creer en algo
puedo creer en algo
quiero que mi psiquiatra llore por mi infancia
que los chicos de mi clase de primaria
vivan en mis sueños
quiero que 
todos
se sientan culpables
y que sufran
el 
miedo 
de 
tener 
miedo
 a
 lo 
inexistente

quiero que alguien vigile mi vida
para siempre
que me abrace por la espalda cuando vomito
que me cepille los dientes de borracha
que me dibuje a todas las estrellas que 
aún están por nacer en alguna parte  

quiero bailar sobre la tumba de ese alguien
cuando la noche ya no exista
cuando todo no haya sido más
que una pequeña grieta en el deseo
un mundo atropellado por la pena
el polvo 
nubes ahogándose
en  pesadillas que aún no he tenido

lo que yo quiero es que alguien 
que esté despierto ahora mismo 
se de cuenta de que estoy viva






11 de diciembre de 2014

yo también me enamoraría de ella



ella es mágica, vibra y se conmueve y está llena de vida y ni siquiera se da cuenta porque ignora a la muerte, a las celdas, las jaulas, todos los adolescentes del mundo que sólo supimos estar deprimidos, unos diecisiete años enfermizos y débiles, una semana entera leyendo poemas estúpidos sobre chicas tristes, (tantas alejandras, tantas ideas y silvias y gabrielas y virginias)  que maldecían el amor y se autocompadecían de su sufrimiento






pero ella es mágica y vuela sobre cielos que aún no existen y pinta, pinta mucho, cuerpos desnudos y pájaros mojados, pinta el mar y a sus ojos que beben de él y pinta sin saberlo a la vida que vence a la muerte, una muerte que se asoma, lejana, muy lejana, tan lejana que se acaba quemando en el papel, ardiendo mucho antes de existir y que se desvanece mientras ella baila sobre las acuarelas ajena a la guerra que nos define






porque ella es mágica y todos los domingos se tinta el pelo de colores, verde, azul, amarillo y grita sin saberlo libertad a todas las calles tristes del mundo donde unos buscan consuelo y otros trabajo, donde unos se matan y otros sobreviven pero pocos viven porque nadie les enseñó a hacerlo o si lo hicieron de repente tuvieron miedo y se escondieron en clases viejas de universidades muertas






y ella es mágica y cree en cosas que el resto tenemos olvidadas y viaja sola a países raros y hace fotos a los lunares de los que se sientan a su lado en el autobús y busca el amor en los vagones de metro de una línea que se ha quedado fuera de servicio, y lo busca, y los busca con unos ojos tan grandes, que son planetas orbitando en una galaxia exterior, una galaxia lejana que nunca descubriremos, y los busca así, con tantas ganas, que lo encuentra, que lo encuentra y decide que le quiere así de repente, sin proponérselo, que quiere a ese completo desconocido y siente tan de verdad ese querer en su pecho que se lo dice, y se lo dice así como suena, tan suave y tan bello que el desconocido no puede más que abrazarla, acariciarle la nuca y empezar a creer en los milagros


3 de diciembre de 2014

rezo al dadaísmo que nunca me enseñaron en la escuela

me gustaría no tener que volver a escribir cosas con sentido. 
me gustaría un viaje dulce a la infancia
que es verdad y es dadaísta. 

me gustaría poder mirarle con mis ojos de entonces
a sus ojos que a veces de tan ciegos están muertos
y que nunca más tuviese que explicarme a mi misma
de dónde el miedo, 
por qué la muerte de los veinte años, 
de qué se alimentan las ilusiones suicidas 
cuando el corazón es tan pequeño 
que siente que explota aunque ni eso puede. 

me gustaría no tener que volver a escribir estas tonterías. 
no sentir la necesidad egoista de reconciliarme con lo perdido 
y no volver a pensar en el espacio inerte 
que supusieron estos años de existencia fingida. 
las palabras grandilocuentes son odiosas 
y yo no quiero hablar de cosas importantes, 
tan sólo explicarme, 
explicarte, 
explicarnos 
por qué tanto silencio y muecas falsas, 
por qué no golpeé la mesa en el mismo instante 
en que tú gritaste enfurecido, 
por qué callé y asentí y te di la razón 
como una cobarde 
una 
estúpida 
que prefiere una vida plácida de horario fijo y pagas extras,
de vacaciones en agosto
y comidas los domingos. 
por qué no te dije que en mi estaba naciendo algo, 
algo que ni siquiera yo entendía 
y que quizás nunca entendería, 
que sentía que dentro, 
muy adentro, 
había millones de vidas y galaxias, 
universos enteros tratando de decirme algo, 
algo confuso e irreal, 
pero algo al final y al cabo, 
y que yo no tenía la culpa de sentir a ese algo, 
de querer escuchar a ese algo en vez de ignorarlo 
y acallarlo con excusas mediocres, 
que yo no tenía la culpa de querer dejar que ese algo 
gritara e interrumpiera mi vida para siempre 
y que me guiara 
hasta el final. 

a veces me gustaría dejarlo todo, 
romper a llorar en la cena de nochevieja, 
en la séptima uva, 
decir que me voy, 
que no aguanto, 
que no sirvo para comer doce malditas uvas 
el mismo día durante todos los años de mi vida, 
que no he nacido para eso, 
que le quiero mucho 
pero que tengo una enfermedad crónica 
que viaja lenta y suave por mi cuerpo 
y que acabará matándome por dentro 
y por fuera 
como no me vaya lejos, 
muy lejos, 
tan lejos, 
que pueda dar de mamar a ese algo que me grita, 
que pueda criarlo, 
enseñarlo, 
hacerlo grande y decidido, 
como un árbol milenario que nunca deja de crecer 
y que me proteja de esa enfermedad insufrible mía 
que no me deja mirarle a la cara 
y que me hace escribir tonterías a las cuatro de la madrugada. 

me gustaría no tener que volver a escribir cosas con sentido. 
tan sólo describir el deambular de las olas, 
cómo vienen y van hasta agotarse, 
cómo vienen y van
hasta morir
en una orilla tranquila.

2 de diciembre de 2014

si el abrazo es invisible espero que el cuerpo no sirva de excusa



"pero, en cualquier caso, estaba letraherido y no podía hacer otra cosa"
umbral





leo a umbral y leo al padre soñado
que nunca tuve
un padre trásfuga y literario
que huye continuamente
como queriendo ir en contra
de la propia vida
creando una propia
artesanal e imperfecta
como un castillo de naipes


leo a umbral y quiero atraparme en sus imágenes
tan vivas, tan fuertes, tan rojas
que te queman aunque sean
frías como la calle del poeta triste
de un poema herido
la calle que no puede dormir
y gime y grite y se revuelve
entre las viejas putas y
los mendigos sin nombre

leo a umbral y hay un frío sordo
que me susurra en los huesos
y la muerte me grita en la nuca
ahora que camino de noche
por el funeral de unos veintidós años
que si es verdad que existieron
nunca fueron míos






(pero no quiero pensar en la muerte
y bailo enloquecida en una habitación
en la que nunca se escucha nada
más que el crujido de mis propios pasos)