14 de octubre de 2014

intento aliviarme

intento escribir algo que valga la pena
siempre en la espera de que algo inesperado ocurra
me ocurra, nos ocurramos juntos, ese algo y yo, 
como si tuviésemos que conocernos para existir

intento escribir y no se si lo consigo
escribo, escribo, escribo
no hay por qué ni a quién
¿de veras escribo?

voy escribiendo mientras pago las cervezas frías 
mientras discuto con un desconocido en la parada del autobús, 
mientras veo a mi madre envejecer durmiendo en el sofá

pero me callo mucho antes
las palabras no me sirven
la música no me sirve
la vida, el amor
todas las revoluciones del mundo
olvidándose de mi

escribo, escribo, escribo
y la verdad es que no escribo nada
escribir no es esto
vivir no esto
yo no soy todo esto 
ni siquiera eso que me inventé una vez

si estoy muerta quiero que me lo digan
quiero que envíen flores secas a mi habitación 
que lloren por mi
que se arrepientan de todo lo que no hicieron
o no me dijeron
que se mueran de amor
y sufran una tristeza insuperable que les arrastre
para siempre 

escribo esto para sentir que hay aún algo que me golpea
que aún tiemblo
que aún lloro y me veo fea 
que puedo maldecir
y gritar
y rezar como rezan los muertos


cuando se acuerdan de los vivos que les olvidaron