24 de junio de 2013


no queríamos huir,
ni construir un presente tan lejos
que fuera pasado demasiado pronto.

no queríamos empezar corriendo
y acabar cansados mucho antes del final
ni tampoco nos gustaba la idea
de permanecer escondidos
tanto tiempo que,
al final, nadie nos recordase.

no queríamos huir,
y lo escribíamos en el techo de la cocina
por si alguien lo descubría algún día.

queríamos la vida, el amor, todo eso que
buscas a la salida del cine un domingo
queríamos la eternidad, el infierno, la salvación.

















y, nos pasábamos las noches buscandonos y leyéndonos
y soñando que podría ser posible, que quizás algún día, que quién sabe
y nos abrazábamos a las sábanas como abrazando a un futuro prometedor,
y sonreíamos al cielo, y al techo que lo cubría,
y no nos acariciábamos las manos porque estábamos lejos
y no nos mordíamos la piel porque estábamos muertos
y no nos queríamos porque no éramos.