30 de enero de 2012

yo quería que me reconocieses 
en esa chica de ojos grises 
que va sola al cine los domingos por la tarde,
que fingieras que no te das cuenta 
y miraras de reojo ese libro viejo
 que leo mientras intento
 no llorar demasiado en el metro, 
que escondieras tu mano en mi bolsillo
 y me dejaras un papel escrito con letra borrosa.
yo quería que me besaras una noche
 y que acabaras cantándome
 tu canción favorita al despertarnos.

25 de enero de 2012

amor vacui.

aquella noche adele prefirió no llorar. se recogió su larga melena en una coleta mal hecha, y se puso a escribir por todas las paredes de su habitación 'el amor siempre fue una metáfora'. dos horas después, no quedaba un espacio vacío para salvarse con un 'la más real'. dormir entre aquellas palabras debió de ser muy doloroso para aquella chica triste que había soñado con parís, con sus puentes, con la vaga idea de amor que encontraba en las novelas francesas que había leído a los diecisiete.se olvidó que las palabras pueden hacer más daño que las personas, y acabó maldeciéndose a si misma por haberse ahogado tan pronto sin nisiquiera perdonarse.

20 de enero de 2012

llovía tanto aquella noche que pensé que sería bueno invitarte a entrar. que descubrieras el espejo del portal donde cada mañana me peino con prisas. que subieras en el ascensor donde aún tengo tiempo para atarme los zapatos y abotonarme el cuello de la camisa mientras intento recordar que a mediodía tengo que ir al super a por más helado de dulce de leche. que me retratases como la chica que tarda horas en encontrar las llaves del bolso y que tiene que acabar despertando al portero de madrugada porque el gato se quedó jugueteando con ellas, y claro, todo el mundo sabe que no es algo bonito enfadar a tu pobre gatito.

 no sé muy lo que pensaste cuando descubriste que todos los cuadros de mi casa están en blanco, o cuando quisiste coger la jarra de agua y te diste cuenta de que en la nevera guardo todas las historias vacías que escribí hace tiempo. tampoco sé si pensaste que estaba loca por empapelar todas las paredes de mi habitación con las páginas amarillentas de uno de los cuarentaytres ejemplares que conservo de rayuela. o por escribir en el suelo del salón fragmentos de mis canciones favoritas.i wonder to myself, could life ever be sane again?, seguido de un you make me so lonely baby, i get so lonely, i get so lonely i could die.

recuerdo el tocadiscos girando sin parar mientras tumbados en el sofá tarareábamos a un joven lennon anunciando el final,you gotta eat, you gotta drink, you gotta feel something, you gotta worry but it´s hard, you know it´s hard, sometime i feel like going down. luego te levantaste, y dijiste que no estaría mal que viéramos una peli y te acercaste a la estantería donde almaceno las cientos de pelis que compro en el rastro los domingos, o que  traigo de mis fugaces viajes a inglaterra. te hizo gracia mi afición por las películas de antonioni o mi admiración por las comedias de wilder. las películas de antonioni te causaban el mismo efecto que un somnífero en mitad de un aletargado sueño, dijiste mientras iniciábamos sin saberlo una discursión que acabaría con mi sostén en el suelo escondiendo la palabra lonely. era bonito escuchar el último susurro de las diminutas gotas de agua resbalando nerviosas por mi ventana hasta descolgarse de mi alféizar y desparecer. no es que pensara en eso mientras me besabas quitándome suavemente las bragas era simplemente que me alegraba de perder tantos paraguas en el mismo mes y de que no te hubieses ido antes de tiempo.love is wanting to be love, seguía lennon cantando ya por la mañana, cuando en vez de apagar el tocadiscos diste un portazo de despedida.

4 de enero de 2012

y no te das cuenta que si quiero que llores mientras nos miramos, es para aprender a abrazarte sin rozarte.
nos conocimos sin darnos cuenta entre sábanas que olían a sudor y a humo.
y no sabíamos que antes de tocarnos ya nos queríamos.